Cultura

El Qhapaq Ñan, senderos que siguen uniendo a los pueblos

Foto: Difusión

¿Por qué merece la pena proteger los Caminos Inca? ¿Cuál es el fin de ponerlos en uso? ¿Esta red vial solo existe en la sierra? El coordinador general del Qhapaq Ñan, Giancarlo Marcone, aclara estos puntos sobre la red caminera del Tahuantinsuyo.

Una de las preguntas que más responde el antropólogo y arqueólogo Giancarlo Marcone frente al cargo de coordinador general del Qhapaq Ñan es el siguiente: ¿cómo hace para cuidar los más de 26 mil kilómetros de caminos pedestres que hay en Perú? Es imposible tener tanto personal para cubrir toda la red caminera del Tahuantinsuyo, también conocida en español como el Gran Camino Inca.   

Giancarlo Marcone es el coordinador general del proyecto Qhapaq Ñan, adscrito al Ministerio de Cultura. Foto: Nicolás Castro

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Para el director del proyecto adscrito al Ministerio de Cultura es imposible. Lo confiesa, pero sin brindar falsas esperanzas. Por el contrario, sostiene que la mejor forma de preservar gran parte de estos caminos prehispánicos es mediante el apoyo de las comunidades aledañas.

La razón va más allá de la magnitud de este gran sistema vial declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2014. Tiene que ver con la capacidad que tuvo para conectar varias regiones del país durante la época Inca y que hasta el día de hoy sigue uniendo a diferentes comunidades en la costa y sierra.  Por eso, en Qhapaq Ñan se prioriza la concientización de las poblaciones y,  sobre todo, animarlos a participar en los procesos de investigación, conservación y puesta en valor. Eso sí, todo uso social va en función a las necesidades de la comunidad. 

Los chasquis (mensajeros) eran quienes recorrían largos kilómetros del Qhapaq Ñan llevando mensajes importantes, comida o alguno otra encomienda al Inca. Foto: Mincu

“A veces tenemos ese error de fosilizar a las comunidades. Las comunidades deben ser lo que deseen. Tratamos de que los trabajos que realizamos sean participativos. Buscamos en algunas zonas plantear proyectos productivos como técnicas textiles, de producción y en algunos lugares el turismo rural comunitario para impulsar la identidad local”, nos explica el director sobre las iniciativas que se desarrollan en Qhapaq Ñan desde hace años.  

Cuidando el legado

La idea, además, es dejar de ver a estos caminos pedestres como algo exótico. No son museos, no. Pero el exceso de turismo también resultaría perjudicial para estos monumentos arqueológicos.

El Encuentro de la Cultura Autóctona del Chinchaysuyu” involucra numerosas instituciones pública y comunidades provenientes de Lauricocha, Patay Rondos, Yarowilca y Huamalíes, en Huánuco. Foto: Mincu

En ese sentido, desde el 2011, se vienen implementando procesos de diálogos y consensos con las comunidades aledañas al Camino Inca. Es decir, en cada iniciativa se respetan los procesos de toma de decisión local con el objetivo de brindar un mejor uso social.

Es así que nace la Semana Qhapaq Ñan, un encuentro intercultural que reúne a diversos representantes de estas comunidades asentadas a lo largo del Camino Inca.

“Es una semana donde decidimos mostrar en Lima un poco de lo que se hace en Qhapaq Ñan. Por lo tanto traemos culturas conocidas de Puno y Cusco. Y otras poco conocidas como los que están en Vilcashuamán, Pachacamac y Cerro Azul”, menciona Marcone, quien revela que está trabajando directamente con 119 comunidades.  

– ¿Dijo de la Costa?

– Así es. Mucha gente no sabe que el Qhapaq Ñan abarco parte de la costa y sierra del Perú, incluso muy cerca de la selva, pero debido a su densa vegetación es difícil registrarlo. Con el proyecto volvemos a poner caminos en las manos de la gente.

De otro lado, añade el coordinador general del Qhapaq Ñan, uno de los problemas que más enfrenta el proyecto es que en varios kilómetros hay mucha superposición de caminos y carreteras. Hay casos en que se perdieron varios tramos con más de dos mil años de ocupación en el país debido a las construcciones de nuevas vías de transporte.   

Durante la Semana Qhapaq Ñan se realizan actividades recreativas para el público en general. Foto: Mincu

En respuesta o para minimizar esos atropellos contra nuestro patrimonio, se cuenta con un mapa de toda la red caminera del Tahuantinsuyo que ha sido entregado a Provias Nacional.

Y es que es difícil identificar cada sendero, pues algunos se han deteriorado por erosión o por la mano del hombre. Uno de esos tramos es el Qhapaq Ñan de Huaycán de Cieneguilla, localizado a unas horas fuera de Lima. Lo suficientemente cerca como para visitarlo durante un full day. ¿Se animaría?

El Dato

Para la siguiente Semana Qhapaq Ñan 2018, el director Marcone planteó la idea de incluir la participación de representantes del exterior como de Ecuador y Bolivia.

La gran red de Camino Inca tiene una extensión de 60 mil kilómetros y une a seis países de Sudamérica.

Este año, Qhapaq Ñan fue merecedor del Premio Buenas Prácticas del Sector Público 2017.

 

Acerca del autor

Gunther Félix

Periodista de esquina y del monte. Fotógrafo y peregrino urbano los fines de semana.

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