Cultura

Cajón peruano: De rompe y Rímac

Puro percusión. Como en antaño los cajones vibraron en el Rímac.

Lo que nos dejó el festival cajonero en las sabrosas calles al otro lado del puente

Cuentan las doñas que lo vivido ayer en el Paseo de las Aguas ya lo habían vivido antes. En los tiempos en que sus callejones de un solo caño competían con los de Barrios Altos o Lima Cercado para ver quien tenía más tumbao. Que ellas derramaban lisura y los caballeros terminaban con las manos temblando, tanto que el parkinson les duraba una semana por tanto repique sobre la madera.

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Dicen que la décima versión del Festival Internacional del Cajón Peruano debería inmortalizarse y pasarse por la televisión para acabar con tanto reguetón bobo. Que así la muchachada aprendería a valorar la cultura musical peruana y estaría inoculada de la huachafería traída del caribe y en container.

Mil cajoneros hicieron vibrar sus instrumentos en el Rímac.

Afirman que están orgullosas que ayer el Rímac haya tenido mil cajoneros de diferentes edades y nacionalidades, tocando como zambos duchos, mestizos maestros y blanquiñosos con son y ton.

Esperan que este festival, iniciativa del recordado percusionista y estudioso de la cultura afroperuana Rafael Santa Cruz, se repita y que cada día sea más grande. Que así la familia podrá probar un poco de peruanidad en los stands donde las carapulcras, anticuchos y mazamorras de cochino fueron vedetes, y prevalecieron sobre cajas chinas, cilindros importados y la cocina edulcorada de los chefs con estrellas.

Auguran que la próxima vez, habrá más talleres, fotos del Rímac que se fue (pero que quiere volver) y que ayer se mostró con talante en el jirón Hualgayoc. Han aplaudido, hasta lo que la presión alta y el frío les permitieron, al Elenco de Percusión de Miraflores, a los Herederos, al elenco Quitiplá de Argentina, a los chicos de Afroperú y a los matalascallando de Timba Criolla.

Agradece que se haya dado respiración artificial a un arte que nació en las calles del Rímac como ‘Malambo’, que fue el primer barrio afroperuano de Lima y que, según las tatarabuelas, fue donde surgió el cajón entre tapadas, aguateras, doncellas de fustán y caballeros con ternos de gabardina.

Los datos

* No te pierdas REPERCUSIÓN, un concierto irrepetible en el Gran Teatro Nacional como cierre del Festival. Un viaje al ritmo de la influencia negra en los géneros musicales y la presencia estelar de la última guitarra de Paco de Lucía.

* Mira un pedazo de la fiesta cajonera en: goo.gl/wEM8EB

 

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Redacción Rumbos

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