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Qhapaq Ñan de Lima, ruta de dioses

Una ruta cargada de leyenda y geografía hostil es lo que ofrece el camino inca en la sierra de Lima. Foto: Rolly Valdivia

Uno de los tramos más espectaculares del camino inca está en la sierra de Lima. Anímese a conocer los dominios del Apu Pariaqaqa.

Cuentan las crónicas del Manuscrito de Huarochirí que las huacas Huallallo Carhuincho y Pariaqaqa, se enfrentaron cruentamente. En la lucha, Pariaqaqa desató una lluvia sobre su enemigo. Aquellas gotas formarían Mullucocha, un espejo de aguas intensamente azules a 4.200 m.s.n.m., al que se llega por un camino que va y viene de Tanta, uno de los distritos de la provincia de Yauyos (Lima).

Laguna Mullucocha. Toma al menos una hora dentro del tramo bordear su delimitación. Foto: Archivo Rumbos

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Una laguna mítica en los dominios del Apu Pariaqaqa, en el camino inca que une Pachacamac con Xauxa (hoy Jauja), en la ruta aventurera que conduce al viajero hacia varios vestigios arqueológicos, disfrutando siempre de la naturaleza y de las atávicas costumbres de los arrieros de la altura.

No es una travesía sencilla. Hay que tener resistencia y armarse de valor, también de constancia. Usted recordará esta frase cuando pise el primer peldaño de los 2.000 que tendrá que superar en Escalerayoc, una escalera de piedra que asciende hacia el cerro San Cristóbal. Este es el mayor desafío de este vía ancestral.

Escalerayoc . Dos mil peldaños de subida o bajada en la ruta hacia el Pariaqaqa. Foto: Archivo Rumbos

Muy cerca de esos peldaños que parecen infinitos, se encuentran las cuevas de Cuchimachay, un yacimiento de pinturas rupestres en el que se observa vicuñas preñadas y fetos. Estos trazos milenarios serían parte de un culto a la fertilidad. Otro punto de interés es el sendero de Culebrayoc, una franja sinuosa que se abre paso entre las piedras.

Se cuenta que este paraje quebradizo sería la serpiente mítica de dos cabezas, enviada por el Huallallo Carhuincho, para asesinar a Pariaqaqa. El terrorífico animal no llegaría a cumplir su misión. Los hermanos de la potencial víctima la liquidaron con lanzas de oro. La leyenda sirve para aligerar las exigencias de un peregrinaje que permite observar hermosas lagunas, como Mullucocha y Atahuay.

Cuevas de Cuchimachay. Foto: Archivo Rumbos

En esta última hay una zona de camping, donde el viajero no solo podrá recuperar fuerzas, sino, también y sobre todo, ver recompensado su esfuerzo con una vista panorámica del nevado Pariaqaqa, una las divinidades más importantes del mundo andino.

En Rumbo

El viaje: De Lima al terminal terrestre de Jauja (8 horas), para abordar las couster y camiones que se dirigen al distrito de Tanta. Ida: Domingo y miércoles. Hora: 13:00. Retornos: lunes y viernes. Hora: 13:00.

No olvide: Una buena mochila, bolsa de dormir, prendas de abrigo, guantes y prendas impermeables.

Alimentos: No hay restaurante en la ruta. Lleve sus provisiones. También una buena cantidad de agua.

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Acerca del autor

Wendy Rojas

Fotógrafa y viajera.

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