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Vietnam sorprendente, un viaje de arriba a abajo en un paraíso asiático

Bahía de Halong una vista impagable de la localiad portuaria de Vietnam. Foto: Carrousel

Exótico, fabuloso, adictivo, fuera de serie. Se nos ocurren miles de adjetivos para definir Vietnam, uno de los destinos turísticos más atractivos del planeta en los últimos años.

Por Marta Goás /Carrusel

La primera vez que me hablaron de Vietnam como destino de viaje me sorprendió, pensaba para mí, ¡Cómo es posible que alguien quiera ir a un país tan famoso por la guerra!, mi imaginación volaba hacia un país destrozado por la guerra de intereses entre el capitalismo y el comunismo. A medida que fui descubriendo las maravillas que esta tierra podría ofrecerme me fui interesando más y más por conocer este fantástico país. Cuando finalmente fui diré que no me defraudó lo que vi, sino que todo lo contrario pues encontré una bella tierra dispuesta a mostrarme otras culturas y formas de vivir.

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Ho Chi Minh. La antigua Saigón es la prospera e industrializada urbe vietnamita. Foto: Carrousel

En el norte encontré su capital, Hanoi, una ciudad tradicional que conserva gran parte de sus costumbres, descubrí su peculiar folclore representado en las famosísimas marionetas sobre el agua, el casco antiguo que recorrí en un Cyclo Pouse que los vietnamitas saben manejar en medio de una marea de motocicletas, y en el que vimos las calles con diferentes oficios artesanos, y, como no, algunos de los templos vietnamitas en los que estuve invitada a poner incienso, destacaré el famoso templo de la literatura no solo por su belleza sino también por su historia, siendo la primera universidad de Vietnam, y lugar en el que se formaron los consejeros reales muchos de ellos de escasos recursos.

En la capital pude comprender el amor que este país le tiene a Ho Chi Minh o como ellos cariñosamente llaman el Tío Ho, nos muestran con respeto y admiración como vivía en una construcción de madera sin grandes lujos ni pretensiones, en un área realmente hermosa donde también encontraremos la pagoda del Pilar Único, y el Mausoleo en el que se encuentra su cuerpo embalsamado.

 

Hoian  un antiguo puerto que tiene mucha influencia de la rquitectura China. Foto: Carrusel

Para los curiosos y amantes de las historias bélicas en Hanoi podrán visitar el museo de los horrores de la guerra, no es un museo para todos los públicos ya que muestra mucha crueldad, y violencia, pero lo que me parece admirable es la falta de rencor que he encontrado por parte de los vietnamitas, y su espíritu de superación.

Cerca de Hanoi encontré uno de los lugares más bellos de Vietnam, la Bahia de Halong, o como dicen ellos donde el Dragon bajo al mar. Quedé fascinada con uno de los paisajes más bellos del mundo, una bahía en la que destacan unos isoltes de piedra caliza cubiertos de vegetación, poder ver la famosa Bahía de Halonng desde sus Juncos tradicionales, muchos de ellos hoteles, es espectacular a cualquier hora del día pero especialmente al atardecer y amanecer, disfrutando de una cena o una clase de Tai Chi.

Después de estas experiencias no sabía que el Centro de Vietnam me fuera a sorprender de manera tan diferente, me encontré con Hoian  un antiguo puerto de mar al que los comerciantes llegaban con sus mercancías especialmente de China y Japón, dejando allí parte de su arquitectura como se aprecia en el Puente cubierto Japones, y el la pagoda China, que combinando con la cultura y arquitectura vietnamita que podremos apreciar en las casas tradicionales, hoy muchas de ellas transformadas en tiendas, me mostraron una antigua ciudad medieval oriental.

En Hoian es posible alojarse en hoteles cerca de la playa, haciendo un pequeño alto en el camino, tal vez de solo unas horas para poder disfrutarla y relajarnos para continuar con todas las experiencias que este país aun está esperando mostrarnos.

 

Mitos, ciudad comercial en la que sorprende su gran mercado flotante. Foto: Carrousel

También en el Centro de Vietnam encontré a la localidad de Hue, un lugar que no puede pasar desapercibido para nadie, con su ciudadela imperial, más pequeña que otras que se pueden visitar en Asia pero que nos dará sobrada idea de cómo vivían los emperadores asiáticos, y sus famosas tumbas todas ellas espectaculares. Las tumbas de los emperadores se erguían en sus lugares favoritos para descansar y disfrutar, y en ellas destacan sus hermosas esculturas, paisajes de lagos y pequeñas construcciones.

No hay mejor forma de terminar el día que haciendo un paseo por el rio del Perfume. Un consejo, la seda de Hue es famosa por su calidad y los precios no son altos, las costureras le confeccionaran las prendas que deseen a la medida y en un tiempo que no parece posible, en mi caso fue una de las mejores compras que hice.

El sur es totalmente diferente ya que se trata del Vietnam moderno, financiero y más industrializado, es en donde el tráfico es más caótico y la vida más rápida, pero también donde mejor pude ver como gracias a los túneles Cuchi fue posible vencer a EEUU en una guerra que parecía no podía ganarse.

Ho Chi Minh pudo desarrollarse en sus comienzos gracias al famoso, una de las tierras más fértiles en las que además de plantaciones agrícolas pude ver jardines de ensueño y tierras vírgenes a las que solo se puede acceder en barcas de remos. Al ingresar un poco más hacia el el Delta llegamos a Mitos, ciudad comercial en la que sorprende su gran mercado flotante que no deja de sorprender a todo el que lo visita. Recomiendo este destino a toda persona con ganas de conocer otras culturas, a los amantes de la naturaleza, a los apasionados de la arquitectura y a los curiosos de la historia, ya que es un viaje con todos estos ingredientes y un poco de aventura.

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