Destinos Hoteles

La casona sagrada

Apus por los cuatro lados, un río caudaloso y naturaleza verde flanqueando la casona. Descubre una nueva forma de recibir a la luna en el Urubamba.

El delicado e inspirado diseño de Denise Guislain de Koechlin y la determinada apuesta de su esposo y presidente de Inkaterra, José Koechlin, fueron la sumatoria perfecta que cimentó un proyecto largamente acariciado: Inkaterra Hacienda Urubamba. Este sexto hijo de la famosa cadena hotelera peruana, es un asunto de esmero.

Hacienda Urubamba está enclavada en pleno Valle Sagrado. Foto: Inkaterra

MÁS RUMBOS: Cusco se viste de gala en junio

En medio de impresionantes montañas del Valle Sagrado, y con una arquitectura de interiores inspirada en la tradición cultural quechua, las cuarenta hectáreas del lodge de Inkaterra destilan finura y buen gusto en las 12 habitaciones de la casa hacienda.

Tanto en los jardines como en los interiores se lucen muebles fabricados por la carpintería de Inkaterra, además de una selección de preciosos textiles precolombinos, que adornan las paredes del hotel. Desde todas sus habitaciones pueden apreciarse el valle y sus montañas, permitiendo al viajero disfrutar del espacio abierto y de la tranquilidad que puede conseguirse a 2.900 metros de altura, en uno de los climas más amables de la región Cusco.

Desde las habitaciones pueden apreciarse el valle y sus montañas. Foto: Inkaterra

La propiedad cuenta con cuatro hectáreas de producción orgánica, donde los viajeros son invitados a cosechar los insumos locales. Destacan tres variedades de quinua (roja, marrón y negra), alcachofa, maíz gigante natural de Urubamba, maíz morado, variedades de papa, cebolla, frijoles y brócoli. Hierbas de la medicina tradicional también son cultivadas, como hierba luisa, romero, salvia, menta, manzanilla, cilantro y anís, entre otros. Todos sus productos son libres de carbono, pues están producidos con las técnicas milenarias locales.

Para no dejar de disfrutar esta experiencia en toda su magnitud, los huéspedes pueden participar de una variedad de excursiones y actividades, incluyendo la observación de aves (más de 30 especies registradas dentro de la propiedad), cabalgatas, el avistamiento de estrellas, y hasta de montar un coche jalado por una llama.

La finura en los muebles y la decoración logran que el huésped tenga una estadía más que confortable. Foto: Inkaterra

En Rumbo: 

Ruta: Desde Lima hay que llegar hasta la ciudad del Cusco y luego trasladarse hasta la provincia del Urubamba

Dónde: Huayllabamba, Valle Sagrado de Cusco. T. 6100400

Reservas: www.inkaterra.com/es

Disfruta de esta experiencia con Rumbos Viajes 

 

Acerca del autor

Wendy Rojas

Fotógrafa y viajera.

Añadir comentario

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *