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Cinco refugios de esperanza para visitar en Loreto

Los animales rescatados de los traficantes de fauna silvestre, se rehabilitan en varios centros de rescate de Loreto. Foto: Gunther Félix

En Iquitos (Maynas, Loreto) existen varios refugios de vida silvestre que permiten a los visitantes interactuar con la fauna extraída ilegalmente de la Amazonía. ¡Conócelos!

Verlos detrás de los barrotes y encerrados de por vida en cuatro paredes no es para nada atractivo. Por el contrario, los zoológicos han demostrado ser los lugares más inoportunos para mantener a los animales salvajes. Lejos de su hábitat y privados de su libertad, ellos padecen de estrés y soledad.

Los manatíes son los controladores biológicos de los paisajes fluviales del Amazonas. Foto: Gunther Félix

MÁS RUMBOS:  Loreto: refugios de vida silvestre

Sin embargo, no todas estas criaturas se encuentran en cautiverios permanentes. En Loreto existe un puñado de albergues o refugios temporales donde los animales rescatados del comercio ilegal, son preparados y rehabilitados para su liberación. Visitar estos lugares es una experiencia única y recreativa más allá de las jaulas.

Al rescate de los manatíes

Si no fuera por los manatíes (Trichechus inunguis), los paisajes fluviales que bordean el río Amazonas se alterarían, impidiendo el pase de los peque peque y deslizadores. Y es que ellos son uno de los “principales controladores biológicos debido a que se alimentan de plantas acuáticas”, sostiene el guía Carlos Bartolo.

Por eso, desde hace nueve años el Centro de Rescate Amazónico (CREA) los rescata, rehabilita y libera en la Reserva Nacional Pacaya Samiria. En cuatro años 20 manatíes han vuelto a su hábitat natural.

Las nutrias nadan libremente en las instalaciones de CREA. Foto: Gunther Félix

Pero, al igual que este animal con un aire de elefante y de lobo de mar, también se rescatan a otras criaturas silvestres, como taricayas, monos, caimanes, paiches, osos perezosos, nutrias y boas, son rehabilitados progresivamente. En el proceso se restringe su contacto con los seres humanos, para no afectar sus instintos.

Dónde: kilómetro 4,5 de la carretera Iquitos-Nauta (Loreto).
Costo: adultos S/ 10.00; niños, S/ 3.00, y estudiantes, S/ 5.00
Horario: lunes de 12:00 p. m. a 3:00 p. m. Martes a domingo de 9:00 a. m. a 3:00 p. m.

La isla de los simios

Aquí, en una isla de papayas y plataneros de más de 450 hectáreas de bosque y biodiversidad, son los monos quienes reinan a su libre albedrío.

La Isla de los Monos es un refugio natural y bien estructurado, donde se cobija a 200 primates de 22 especies distintas que fueron rescatados del mercado negro de compra y venta de animales silvestres. Otros fueron donados por personas que intentaron tenerlos como mascotas.

Con más de 18 años de existencia, este centro de rescate es el hogar de monos choros, pichicos, leoncitos y  huapos negros, entre otros. Ellos andan libremente entre las copas de los árboles y descienden zigzagueante de las ramas a la hora de almorzar. Su alimentación se basa en leche de fórmula, PVM y cereales, que son preparadas y servidas por los voluntarios del centro de rescate.

La Isla de los Monos refugia a más de 200 primates en 450 hectáreas de bosque. Foto: Gunther Félix

“Me gustan los monos, por eso vine a esta isla a alimentarlos y limpiarlos”, mencionó Alina, una voluntaria suiza que decidió contribuir con el cuidado de estos primates durante su corta estadía en Perú. Después de que los simios lleguen a la adultez o se rehabilitan del todo, cada uno va optando su independencia hasta regresar a su hábitat natural.

Cómo llegar: en peque peque o deslizador desde puerto Nanay. Los deslizadores tienen capacidad para 10 personas y esperan a los turistas. Otro punto de partida es puerto Productores, donde los colectivos cobra en promedio 15 soles por persona.

La casa de las mariposas

Parece un lugar de ensueño, pero no lo es. Este paraíso terrenal alberga a más de 23 especies de mariposas que danzan en el cielo de este albergue llamado Pilpintuwasi, un mariposario instalado en un recodo del río Amazonas.

Recorrer sus instalaciones es una vivencia singular y conmovedora. Aquí se narran historias de animales que cayeron en las garras de los traficantes, pero que ahora se encuentra bajo la protección de la austriaca Gudrun Sperrer, quien lleva décadas dedicándose a la protección y preservación de otras 30 especies silvestres de la Amazonía.

Las taricayas son vendidas ilegalmente en los mercados de loreto. Foto: Gunther Félix

En su rumbo por Pilpintuwasi podrá avistar a Harry, un joven triguillo recuperado de la neumonía; a Chibolo, un tapir regordete que se solía alimentarse de las sobras de un restaurante y a varios monos de bolsillo, rescatados del comercio ilegal, donde eran ofrecidos como mascotas en los mercados. Un compendio de relatos que usted puede descubrir.

Dónde queda: caserío Padre Cocha, río Nanay, Iquitos.

Paraíso de patas

Cercasap mantiene en cautiverio temporal cerca de ocho anacondas y dos boas. Foto Gunther Félix

Protegerlos y devolverlos a su hábitat”, es la frase que repite Kevin Hidalgo, un joven guía que ha impulsado el Centro de Rescate y Conservación de Animales Silvestres de la Amazonía Peruana (Cercasap), un espacio dirigido a la conservación de especies amazónicas que estuvieron en peligro por la alta cotización de su carne en los puertos de la provincia de Maynas (Loreto). Eso es lo que ocurría, por ejemplo, como los caimanes y anacondas.

En respuesta, este refugio de la vida silvestre ha puesto en buen recaudo a especies como tortugas prehistóricas (mata mata), dos osos perezosos y un pequeño mono que se pasea libremente por el centro de rescate. El circuito también incluye una charla de educación ambiental.

Visitas: llamar al 065 785 666 o ubicar al centro de rescate en el Facebook como:  amazon cercasap.

Fundo Neyser

A más de 30 kilómetros de Iquitos (Maynas, Loreto) se encuentra el Fundo Neyser, donde ante la llegada de los excursionistas, varias miradas se cohíben y se esconden entre los arbustos. Otras, en cambio, se acercan con confianza para interactuar con los visitantes.

Este centro de custodio temporal de diez hectáreas es el hogar de monos choros, coatis y dos coloridos guacamayos que fueron rescatados del tráfico ilegal. Ahora se recuperan en un cautiverio donde los turistas convertidos en navegantes, pueden entrar en contacto con la fauna silvestre.

Dónde: a 35 kilómetros de la ciudad de Iquitos (Loreto). Zarpe: puerto Bellavista (Nanay).
Atención: lunes, miércoles y viernes. Mínimo 10 personas.

Tres monos trepan hacia las copas de los árboles. Foto: Gunther Félix

Acerca del autor

Gunther Félix

Periodista de esquina y del monte. (Reportero gráfico de a pie)

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