Destinos

Verano Arequipeño: Mejía tradicional

Más allá de sus volcanes legendarios, la costa arequipeña se devela como una alternativa para olvidarse del calor y disfrutar de las aguas del Pacífico

Rolly Valdivia Chávez

Su estrategia era sencilla: despertar antes de que el sol encendiera todos sus rayos, para caminar sin agobios por las arenas costeras. Así disfrutarían de la brisa matutina y de la soledad redentora de unas playas sin bañistas, solo con pescadores cuyas figuras se difuminan en la niebla y varias aves acróbatas que se lanzan en picada hacia la mar.

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Otras están en la orilla, acaso hipnotizadas por el vaivén de las aguas. Ellas se acercan y se alejan. Nunca se mojan. Vuelan en bandada cuando perciben la presencia de la pareja que disfruta y descubre el rostro madrugador de un destino veraniego que es balneario tradicional y refugio de vida para la avifauna marina.

Siguen andando. El cielo se despeja. El sol calienta e incita al chapuzón. Aparecen los bañistas. Se abren las sombrillas. Risotadas, alaridos, diversión familiar y olas de frescura en el distrito de Mejía, a 14 kilómetros de Mollendo, la capital de la provincia de Islay (región Arequipa). Cambio de rumbo. Atrás queda la playa. Al frente está el núcleo urbano con sus edificios modernos que consagran su fama de balneario exclusivo y sus casonas veteranas que revelan su origen aristocrático.

Todo empezaría en 1873, cuando se construyó la primera vivienda en la zona. Esta era propiedad del subprefecto de Islay, coronel de artillería Trinidad Pacheco Andía, quien animaría a varias distinguidas familias de la sociedad arequipeña, a pasar el verano en los llamados baños de Mejía, localidad que llegaría a tener una estación de tren, como se reseña en una nota publicada en la Prensa Regional de Islay, el domingo 23 de febrero de 2014.

La pareja detiene sus pasos. Piensan, dudan. No saben si retornar a Mollendo o alargar su travesía hasta el Santuario Nacional Lagunas de Mejía, en el colindante distrito de Dean Valdivia, un paraíso costero-marino en el que se han reportado 80 especies de aves entre residentes y migratorias, según información consignada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).

Sienten el llamado de la naturaleza, pero también los atrae el oleaje. Qué harán. Solo ellos lo saben. Por ahora siguen dudando… y disfrutando.

Enrumbe

Viaje: De Lima a Arequipa por vía aérea (1 hora de vuelo) o por tierra, el tiempo de viaje: 16 horas. Desde la Ciudad Blanca hasta Mollendo por carretera (126 kilómetros. Los buses parten del Terminal y el Terrapuerto). Desde este último punto en las combis del servicio público.

Dormir: En Mejía hay pocos alojamientos. Es una buena alternativa pernoctar en Mollendo, la capital de Islay. Reserve si piensa viajar un fin de semana.

Naturaleza: Las lagunas de Mejía son el único lugar del país, en donde habita la choca de pico amarillo (Fulica rufifrons), no se la pierda. Fuente: SERNANP (www.sernanp.gob.pe)

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Redacción Rumbos

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