Destinos

Cajatambo: Destino de montañas

A solo siete horas de Lima, un pueblo en el que conviven lo tradicional y lo moderno, quiere convertirse en el ingreso principal a la cordillera Huayhuash.

Por Ivan Vicente

En medio de las montañas, de un camino agreste que sube y baja por los cerros, y, bajo un fondo azul como el mar en el que, según avanzan las horas, se encienden infinitas luces cósmicas. Sí, en medio de todo y nada, surge como un destino secreto y romántico la ciudad de Cajatambo (Lima Provincias), la entrada al paraíso cordillerano de Huayhuash.

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¿Por qué tan escondida, Cajatambo? ¿Qué pretendes ocultar en tus 4 000 metros de altura? Será acaso tu concentrada sopa pari, un caldo revitalizador con cuy, res, carnero, gallina y hasta piedras. Receta recomendada contra el soroche y el hambre. O será acaso tu paisaje nocturno, pasión de astrólogos y esotéricos, donde es posible presenciar la maravilla estelar que alfombra tus cielos.

Y qué decir de tu ambiente colonial, de tus balcones de madera, de tus calles empedradas. Así eres, pues, Cajatambo querida, la primera parada para quienes se arman de valor y deciden enrumbar hacia la Zona Reservada Cordillera Huayhuash, una ruta en la que los esfuerzos andariegos se ve recompensados por la grandeza de las montañas.

Pocos saben, Cajatambo, que en verdad eres una ‘ballena’ varada en la sierra limeña. A simple vista tu forma no es perceptible. Hay que llegar hasta el mirador Cerro San Cristóbal, un gigante de tierra y vegetación, para ser testigo de esa casualidad fruto de la urbanización. Es más, parece que estuvieras acompañada por tu ‘cría’, una extensión de casas y calles. Desde ese punto es posible ver la cresta de uno de tus imponentes nevados, que se enfrenta al cambio climático.

Luego, un camino sinuoso y, finalmente, una trocha de tierra y piedras. Es preciso el abrigo de pies a cabezas y botas que resistan las exigentes jornadas. Tras varias horas de peregrinación y encuentro con uno mismo, aparecen los nevados de Huayhuash, la cordillera compartida por Lima, Huánuco y Áncash, que recibe a los viajeros con envolventes ráfagas de viento que impelan las velas de los espíritus aventureros.

Eso es lo que se vive en Cajatambo, un destino por descubrir que, a pesar de su frío nocturno, siempre tendrá el calor de su gente.

En rumbo

Ruta: Lima-Huaral-Pativilca-Cahua-Cajatambo. Distancia total: 339 km. Tomar desvió a la derecha en el kilómetro 202 de la Panamericana Norte.

Clima: De abril a noviembre es la temporada seca, presentándose temperaturas de 0 grados centígrados.

Qué llevar: Ropa abrigadora, botas especiales para caminata, sombrero, bloqueador, repelente.

 

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Redacción Rumbos

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