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Sequia Tusuy: danzas al compás del agua en Puquio

Llamichus, seres híbridos y burlescos, mezcla de hombre y llama. Son los únicos que pueden ironizar a los Auquish intermediarios entre los hombres y la naturaleza. Foto: Galia Gálvez

En Puquio, Ayacucho, la algarabía hincha lo corazones y mueve cada articulación del cuerpo con la llegada del agua que baja de las montañas. Aquí no hay mayor alegría que ver correr el líquido elemento por acequias y campos de cultivos.

En Puquio, capital de Lucanas en el departamento de Ayacucho, los sacerdotes suben hasta los manantiales (puquios) más altos para agradecer a la madre tierra el agua recibida para el año agrícola. Pero en esta fiesta dedicada al agua, no solo se agradece a las fuerza tutelares, sobre todo se baila entre la última semana de agosto y la primera de setiembre.

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En esta región andina, donde la lengua predominante es el quechua, el clima es seco y aún usan un sistema de regadío prehispánico. Ellos no solo consideran el agua como algo vital para sus campos de cultivo, sino también como deidad en sus rituales.

Y es que la escasez de agua ha sido la base de históricos conflictos sociales. Para las familias de Puquio, el agua es vida, sangre y esencia, por lo que agradecen anualmente por el agua recibida en el año agrícola y ruegan de que el año siguiente les de vida suficiente, tanto a ellos como a sus animales.

Tradición

Miles de personas se dirigen a realizar las actividades de limpieza en las acequias . Foto: Galia Gálvez

El festival inicia después de la limpieza anual de los canales de agua en preparación para la llegada de las lluvias. Recordemos que la zona fue dominada por el Inca Viracocha y que por amor ayudó a convertirlo en un terreno muy fértil, antes de la llegada de los españoles al continente.

Durante sus celebraciones se encuentran ferias artesanales, concursos de baile y, ante todo, se dan ofrendas  a la Pachamama (Madre Tierra) y a otras deidades naturales, como las montañas (apus), mientras se escuchan canciones Qarawi, rodeados de bailarines de tijeras.

Danzantes de tijeras. Foto: Galia Gálvez

En rumbo

De Lima a Puquio son más de 600 kilómetros y se puede tomar la empresa de bus Wari Palomino, que propone pasajes de bus entre S/ 70 y S/ 140, dependiendo del servicio elegido. El viaje toma entre 9 y 12 horas. Los buses salen en horarios entre las 8:30 a.m. y las 8:15 p.m., de las terminales de Av. Los Héroes y Luna Pizarro en Lima.

Visitar entre los meses de agosto y setiembre.

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Acerca del autor

Marquiño Neyra

Periodista, chiflero y grunger.

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