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Vuela Sondondo: valle de cóndores

Un destino para los viajeros que están dispuestos a explorar un valle ayacuchano que se abre al turismo, ofreciéndoles a los visitantes la posibilidad de avistar la mayor población de cóndores del Perú. Bienvenidos a la ruta del Apu kuntur. 

Por Estéfany Luján

Aquí se baila en el cielo y en la tierra. Arriba, entre las nubes, decenas de cóndores ejecutan con sus vuelos, un armonioso tributo a las montañas protectoras, mientras que en las comunidades y en los campos de cultivo, son los osados danzantes de tijeras, los que ofrendan a la mamapacha, a las cochas (lagunas) y al mismísimo wayra (viento), sus rítmicas evoluciones.

Osados danzantes de tijeras acompañan los vuelos del cóndro en Sondondo. Foto: Ángel Chávez

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Esa es la impresión que se tiene en el valle del Sondondo (provincia de Lucanas, Ayacucho), un destino por descubrir, una promesa de aventura, una ruta que se inicia a 3.496 m.s.n.m. A esa altura está Andamarca (distrito de Carmen Salcedo) donde los hombres siguen pidiendo la protección del apu Accaymarca y cosechan los frutos de la madre tierra en los andenes ‘esculpidos’ por los rukanas.

Cóndores en el Valle de Sondondo. Foto Difusión

Un pueblo antiguo. Una cultura preincaica que legó a la humanidad el Complejo Arqueológico de Caniche. En este lugar habría sido ejecutado Huáscar, el hijo del sol que fuera derrotado militarmente por su medio hermano Atahualpa. Eso es lo que cuenta, pregona y asegura el maestro Pascual Flores, basándose en las investigaciones realizadas por el historiador Hugo Vallenas.

Complejo arqueológico de Caniche . Foto: Ángel Chávez

Andamarca es solo el principio. La travesía continúa y se proyecta al mirador de Mayobamba, en el distrito de Chipao. Parada obligada a 3.595 m.s.n.m., para ser testigos del vuelo matutino de casi medio centenar de cóndores andinos (Vultur gryphus), el ave carroñera más grande del planeta. Un espectáculo de la naturaleza que engalana el cielo azul del valle del Sondondo.

Herederos de lugares maravillosos, los pobladores se sienten orgullosos de sus tradiciones. Foto: Ángel Chávez

Imponentes, ellos custodian sus nidos y lugares de reposo. Los viajeros observan fascinados sus idas y venidas. Hay momentos en el que la distancia que los separa de las aves, no supera los diez metros. Es emocionante. Es un premio para aquellos que se atreven a enrumbar hacia otros destinos, con la única intención de revivir ese espíritu aventurero que agoniza en las ciudades.

En rumbo

El viaje: De Lima a Nasca por la Panamericana (450 kilómetros). De Nasca a Puquio por la Interoceánica (155 kilómetros). De Puquio a Andamarca hay 62 kilómetros. Tiempo: 12 horas.

Cóndores: Mayobamba está a 13.5 kilómetros de Andamarca (vía afirmada). Visítelo a las siete de la mañana.

Atractivos: Iglesias coloniales, baños termales y un bosque de puyas de Raimondi, son algunos lugares turísticos.

Progreso: El Programa de Desarrollo Económico Sostenible y Gestión Estratégica de los Recursos Naturales (Prodern), trabaja para mejorar las condiciones de vida de la población.  

Alojamientos: Misky Puñuy, jirón Jorge Chávez 223, Andamarca, T. 9823 31902 / Andenes, jirón Alfonso Ugarte s/n, Andamarca, teléfono: 9912 64241

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Redacción Rumbos

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