Destinos

Nuevos rumbos: Propósitos viajeros para este 2019

Se inicia un nuevo año y no hay mejor manera de recibirlo que viajando y conociendo, aún más, el Perú. Entonces aquí tenemos destinos pendientes, caprichosos rumbos y algunos lugares a los que volver siempre que se pueda. 

Volver a empezar. Año nuevo, viajes nuevos. Esas narraciones internas que vislumbramos al escuchar sobre algún paraje desconocido y entonces nos cosquillea el estómago, la emoción nos embarga y devaneamos como sería  nuestro próximo destino. Ya está, no podemos evitarlo ya estamos pensando en ello, en no parar de hacer y deshacer maletas para seguir disfrutando.

Estos son nuestros deseos viajeros, esos destinos pendientes desde hace tiempo, aquellos que son caprichos recién llegados a nuestro radar. Nuestra lista también incluye lugares a los que hay que volver una y otra vez porque no cansan, porque son como nuestra casa. ¿Nos acompañas?

Mayantuyacu, el río hirviente de la Amazonía

Así como nosotros tenemos sangre caliente corriendo por nuestras venas y arterias, la Tierra tiene agua caliente que fluye en sus incontables grietas y fallas. Y estas afloran entre Huánuco y Pucallpa.

Y, al parecer, no hay necesidad de la presencia de un volcán cerca para ver estas manifestaciones geotérmicas (fumarolas o aguas termales). Al menos eso es lo que nos demuestra el río hirviente que se esconde entre la maleza de los bosques amazónicos de Mayantuyacu (Huánuco), a pocos kilómetros de la región Ucayali.

Este es el “río de aguas calientes”, y no nos referimos al poblado de MachuPicchu, no.  Sino de esta recóndita selva denominada por los lugareños como Mayantuyacu y el enigmático río de 89 grados centígrados como Shanay-Timpishka en asháninka. La zona, además de ser resguardada por los bosques, cuenta con un albergue de medicina tradicional administrado por la misma comunidad nativa. Célebre por sus curaciones con tabaco y sesiones de ayahuasca.

En rumbo: Desde Pucallpa hay que  ir en bus o colectivo por la carretera Federico Basadre hasta Campo Verde, por el oeste. Luego continuar hasta Honoria, por el sur, cruzando la frontera con Huánuco. Seguir el viaje en bote hasta llegar orillas de Mayantuyacu.

Palcoyo, la otra montaña de colores

La estrella turística de los últimos tiempos es es Vinincunca o Montaña de Siete Colores, sin embargo este cerro colorado no es el único.

Así que mientras Siete Colores recibe a miles de turistas que opacan el disfrute de este prodigio geológico, Palcoyo  tiene no una, sino tres montañas coloridas que esperan en absoluta soledad. Los colores ocres y rojos, de franjas verdes, azules y blancas, contrastan en la deslumbrante Cordillera de Colores Palcoyo que, a día de hoy, es visitada por unos pocos viajeros.

Rainbow Mountain Palcoyo de Sylwia Travel

Este video hecho por Sylwia Travel Peru nos muestra la inmensa belleza de la montaña de colores Palcoyo además del último puente inca Qeswachaka y la fortaleza de Waqrapukara en Cusco Perú.

Posted by Rainbow Mountain Palcoyo on Friday, June 22, 2018

Y lo mejor, llegar hasta estas montañas sólo requiere de una caminata suave de 1 hora y sin desnivel. Es decir puedes ir con toda tu tribu viajera y empezar de la mejor manera a cultivar el senderismo.  ¡Y mira de qué manera!  Con el mejor de los espectáculos naturales. Esta es una alternativa menos exigente que el largo trekking hacia Vinincunca.

Dónde: Desde Cusco hacia Checacupe y desde allí al pueblo de Palcoyo, donde comienza el trekking de 45 minutos hasta la montaña. En la visita también puede verse un inusual bosque de piedras: Ccacca Loma, allí podrás apreciar algunas misteriosas formaciones.

Huarochirí, aventura en Yuracmayo

Yuracmayo muestra a sus visitantes paredes de piedra caliza de hasta 80 metros de altura. Foto: Difusión

Para que el corazón se nos salga volando, no es necesario alejarte demasiado de Lima para vivir una experiencia aventurera. Yuracmayo, en Huarochirí, es una cercana válvula de escape frente al estrés cotidiano. Su belleza paisajística y su geografía desafiante son dos razones poderosas para visitar este paraje.

Aquí hay mucho por hacer y conocer. Desde montañismo hasta pesca de truchas, pasando por la escalada en roca, las rutas en bicicleta y el windsurf, kitesurf y stand up paddle, en la represa de Yuracmayo.

En rumbo: Carretera Central hasta el kilómetro 103 (pasando San Mateo), donde se encuentra la estación Río Blanco del Ferrocarril Central. Subir por la vía que una Caruya con Choccna, siguiendo el cauce del río Blanco en un recorrido de 23 kilómetros.

Antyabiarite, hospital asháninka

En este centro de salud, 17 sabios asháninkas se turnan en cinco malocas para curar lo simple y lo incurable. La atención es parecida a la de un hospital. La pacientes ingresan a una de las cinco malocas que funciona como triaje, sin embargo la cura sigue otros procesos. Para diagnosticar los males, estos médicos, usan  piedras de plomo y la pasan por todo el cuerpo .

Se trata del centro de la Asociación de Sabios Asháninkas Antyabiarite (Asasec), un refugio donde se echa mano de las costumbres heredadas de la medicina tradicional.  Este es un centro de curanderismo y sanación, fue creado gracias al apoyo de la ONG francesa Solidaile.

Aquí los dolores musculares, los cura una suerte de masajista; si hay algún hueso roto o dislocado, el huesero, se encarga y si tuviera el mal de aire o “chacho”, la hierbera, trata el mal con una vaporización. Eso sí, todo esto bajo el hechizo de los mágicos cánticos ashaninkas.

Si los fármacos  no mejoran tu salud, en esta aldea,  quizás puedas encontrar la cura a todos tus males.        

En rumbo: El centro de sanación se encuentra ubicada a cinco minutos de la ciudad de Pichanaki (Chanchamayo), en la comunidad nativa Bajo Quimiriki.

Chimboya, primera cumbre para no iniciados

Andinismo en el Perú se traduce en un viaje hacia Áncash, donde al parecer  la imponente Cordillera Blanca no le da tregua a ninguna otra cadena de nevados, su belleza es impactante sin lugar a dudas. Pero los andes, tienen otros picos que merecen ser recorridos.

Si es tu primera vez, y tienes dudas de tu capacidad y aguante. Nada es imposible y te lo decimos con mucho conocimiento de causa. Aquí te presentamos Chimboya, ubicado justo entre el límite de los departamentos de Cusco y Puno .

Es una cumbre más fácil de la región desde un punto de vista técnico, es es una de las más ascendidas por montañistas cuzqueños y extranjeros en el sur. Asciende al Chimboya en la madrugada y prometemos que para cuando despunte el día ya habrás hecho cumbre en uno de sus picos  y a más de 5 mil.

En rumbo: Desde Cusco hay que llegar hasta el abra de la Raya cerca a la estación del tren de Perurail que recorre Cusco- Puno. Desde allí se empieza el trekking rumbo al campo base del Nevado Chimboya.

Chimur, un refugio caliente para los días de invierno

El termalismo, es una suerte de bendición para las combatir las bajas temperaturas en los andes pero también lo es para la salud.  En ese sentido los Baños Termales de Chimur debe estar en tu wishlist del 2019.

Reláx y estado puro. Una estancia ideal para sumergirse entre minerales.   Chimur es uno de esos rinconcitos que conquistan, no solo por lo medicinal de sus aguas, sino también por  el entorno paisajista de la ceja de selva en el valle de Qosñipata. Escenarios rebosantes de una gran diversidad de flora y fauna

Es posible hospedarse aquí pero hay que consultarlo ni bien se llegue pues solo hay tres habitaciones. La buena noticia es que hay mucho espacio para acampar y realizar fogatas. Pero hay que pensárselo pues aquí la palabra desconexión asume su lado más imperativo pues no hay señal telefónica, tampoco luz, salvo algunas pocas farolas nocturnas que usan energía solar.

Enrumba tus pasos hacia el  Puente Inka – entrada al Paititi, desde donde podrás apreciar la belleza del cañón del rio Mapacho. O visitar la localidad de Paucartambo y su famoso puente Carlos III y aprovechar en llegar hasta las Chullpas de Ninamarca.

El Gran Vilaya, misterioso y desconocido

Este es nuestro gran pendiente viajero. Tan antiguo como misterioso, el  complejo está compuesto por más de 5,000 edificaciones arqueológicas, de formas circulares y rectangulares, las cuales pertenecieron al reino de los Chachapoyas. Cerquita a Kuelap, pero quizá con menos fama, este complejo guarda su sorpresas para esos viajeros recios y ávidos de aventura así como de examinar las culturas locales.

En este trekking de al menos cuatro días, conoceras el famoso Pueblo de Muertos, los sarcófagos de Karajía, el famoso camino pre-inca, más conocido como La Escalera,  y la zona arqueológica La Pirquilla, ambas camufladas en la abundante vegetación y entre la niebla del bosque. Entonces hay hacer una pausa en Congón y beber un buen café orgánico. Y retomar hasta llegar al centro arqueológico de Lanche, y observar de cerca, entre el musgo y grandes plantas,  y recorrer algunos de los 450 edificios más representativos del Gran Vilaya.

En rumbo: En Amazonas hay que llegar primero a Pisuquia desde la ciudad de Chachapoyas, de ahí se irá hasta Choctamal (un aproximado de 3 horas) donde empezará el camino para poder observar esta maravilla arquitectónica de los Chachapoyas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Redacción Rumbos

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