Manu:
Bosque de nubes del Cusco
Text: Boris Gómez Luna
Photos: Boris / Marentz
Un viaje a través de los Bosques Nubosos del
Manu, rutilantes parajes que usted puede recorrer en búsqueda de la variopinta fauna que los caracteriza o en un aventurero recorrido a pie, en llama, en balsa o en bicicleta.
Acjanacu, en quechua significa "bienvenida con chicha". Este nombre describe el tradicional encuentro entre los pueblos Andinos y Amazónicos. Para el visitante contemporáneo, el abra de Acjanacu es el punto de inicio de una aventura en la que descubrirá la poco conocida historia natural del Este de los Andes.
Los pajonales andinos, a 4,000 metros sobre el nivel del mar, los bosques enanos, los bosques nublados y los bosques de "ceja de selva" del Manu constituyen los segmentos de bosques tropicales mejor conservados, más diversos y más accesibles desde el
Cusco. Este incomparable lugar turístico está situado a tan sólo veinte minutos de vuelo desde la capital de los Incas, también se puede acceder por vía terrestre desde el
Cusco, cruzando los Andes de Paucartambo y el valle del río
Kosñipata.
Bosques de Nubes
Los bosques de altura del Este Andino se revelan ante el visitante como un conjunto de montañas cubiertas por una alfombra de musgo, bromelias, orquídeas y helechos arbóreos, habitadas por comunidades de animales tan exóticos como los Osos de Anteojos, Águilas Negras y Ardas, Tairas, Pájaros Sombrilla y Ranas de Cristal, cuyas entrañas pueden ser vistas a través de un abdomen translúcido
El Gallito de las Rocas es una especie de "dandy" emplumado, dotado de copete y pecho anaranjados. Su exuberante atavío incluye además una suerte de elegante "frac" en tonos de negro y gris que cubren la parte posterior de su cuerpo.
Grupos de 15 ó 20 machos de la especie asisten dos veces por día a un efímero encuentro en "leks" o lugares tradicionales de socialización, donde exhiben sus mejores habilidades de canto y baile en un enérgico intento para atraer a las hembras de su especie.
No menos exóticos, aunque no tan conocidos son los pájaros Sombrilla, de color azul oscuro y brillante. Un poco más adelante, se comienzan a ver tropas de peludos Monos Choros, quienes en arriesgadas y acrobáticas maniobras desafían las empinadas montañas.
Ser testigo del vuelo de un Pájaro Lira es una experiencia surrealista. Esta ave nocturna posee una cola bifurcada, dos o tres veces mas larga que su cuerpo. Con los últimos atisbos de luz reflejada en la densa cubierta de nubes, esta ave inicia un frenético vuelo en su afán de atrapar algunos insectos.
Etnias y Aventura
Los esfuerzos de conservación privada emprendidos por las organizaciones ambientalistas y los empresarios de turismo agrupados en "Ecotur Manu" han logrado, luego de casi veinte años, unir el Cusco con este Bosque de Nubes, de seguro el más espectacular y mejor conservado de los Andes sur-orientales.
Y es que además de la exuberante flora y fauna, la región ofrece una serie de alternativas para los amantes de la aventura, como paseos en carretas tiradas por llamas. Estos "Llama Taxis" están operados por la comunidad campesina de Jajahuana y ofrecen dos circuitos. El primero recorre 15 kilómetros entre Acjanacu y el mirador Amazónico de Tres Cruces; el segundo ofrece un recorrido variable (según el gusto del visitante) entre Acjanacu y el bosque nublado del Manu.
Otra de las opciones para el visitante atrevido es subirse a una bicicleta de montaña y continuar su descenso a través del flanco oriental de los Andes, realizando un recorrido sin cuestas empinadas, por una carretera bien mantenida, deteniéndose a voluntad y observando el paisaje que cambia constantemente a medida que se desciende.
En el bosque nublado del Manu están además, los únicos cuatro ríos tropicales accesibles en menos de una hora desde el Cusco, para la práctica del rafting y kayak ya sea por profesionales o amateurs durante la mayor parte del año.
El Cusco de los inkas es una puerta de entrada al Manu. Develar el misterio de los bosques nublados del Perú es una experiencia sin comparación.
|