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Surfeando el Río Amazonas

Texto: Fritz Neumann / Austria
Fotos: Jürgen Skarwan /Austria

En tiempos de luna llena, una ola gigante se desplaza río arriba y bien adentro de la tierra en la región del Amazonas: el Pororoca. Recientemente ha comenzado a atraer la atención de los surfistas.

En lenguaje indígena, pororoca significa "ruido estruendoso y destructivo", y se refiere a una ola gigante que nace de la fuerza bruta: el río Amazonas y sus afluentes se adentran más de sesenta kilómetros en el Atlántico. Cuando la marea de este océano sube, encuentra la resistencia de los ríos y, aunque ellos son fuertes, el mar lo es más, así que al encontrarse ambos producen olas que llegan hasta los cuatro metros de alto, ejerciendo gran presión sobre la tierra.

En el lenguaje de los surfistas, pororoca pronto significará "deseo". La ola alcanza más de trece kilómetros de distancia y puede ser montada por veinte minutos, según nos dijeron antes de comenzar el viaje.
Ahora nos encontramos a orillas del Araguari, un río de tres kilómetros que se extiende al norte del Amazonas. En el grupo están la estrella de surf australiana Ross Clarke-Jones, la leyenda estadounidense Gary Linden, el brasileño Carlos Burle y Picuruta Salazar, el héroe local, quien dice haber montado el Pororoca por más de veinte minutos.

Solo a unos kilómetros de aquí, el Araguari se encuentra con el Atlántico. Con binoculares, sólo podemos ver una línea blanca y delgada en el horizonte, aunque el estruendo se escucha cada vez más fuerte. La línea blanca se va volviendo más gruesa y espumosa, y se convierte finalmente en la gran ola. A una velocidad de treinta kilómetros por hora, el Pororoca viene hacia nosotros.

Nuestro hogar durante siete días fue una enorme embarcación pesquera llamada El Dorado. Una vez que alcanzamos el río Araguari, El Dorado soltó anclas detrás de una isla tan grande como para mantenernos a salvo del ímpetu del Pororoca, quien ya ha volcado barcos más grandes antes. No tuvimos mucho tiempo para dormir: se esperaba que la ola llegara al amanecer. Con la primera luz del día nos subimos a los botes y llegamos hasta aquí.

Nuestro guía nativo ya se ha enfrentado al Pororoca docenas de veces pero luce tenso. El mayor peligro es llevar el bote frente a la ola y que se quede atascado. "Si eso sucede", nos dice el nativo, "deben saltar al agua y alejarse lo más posible, ya que si la ola comienza a lanzar el bote de un lado a otro estarán en grave peligro".

En las grandes ciudades de Brasil, se enseña a los niños de colegio sobre una gran ola, al noreste del país, que inunda comunidades y deja áreas enteras bajo el agua. Sin embargo, los científicos no se interesaron seriamente en el Pororoca hasta 1984.

"Hay un problema con el motor", grita el guía repentinamente. La gigantesca ola está demasiado cerca. Nos preparamos para saltar, pero en el último instante el guía se las ingenia, pone en marcha el motor y podemos alejarnos justo a tiempo. Otro bote no tiene la misma suerte y se vuelca. Sus tres pasajeros saltan por la borda. No logran alejarse lo suficiente y, como una boca abierta, el Pororoca se los traga, los mastica sin compasión y los escupe. La embarcación de rescate va de un lado al otro del río, recogiéndolos uno por uno.

Este nuevo día trae un cambio en nuestra suerte. De repente, todo ocurre sin complicaciones. Los surfistas entran en el agua en buen momento y se deslizan sobre sus tablas. Surfean uno al lado del otro, uno detrás del otro. El más hábil es lanzado fuera de su tabla después de montar al Pororoca por 37 minutos: Picuruta Salazar, "el héroe local".

En la tarde todos están de vuelta en El Dorado. Las conversaciones se confunden unas con otras. Existe un solo tema: la gran ola. "Lo fascinante es que nada más tienes una oportunidad", dice Gary, "si te pierdes el Pororoca, tienes que esperar un día entero". Aunque la marea alta y, con ella, la ola, llegan dos veces al día, el Pororoca sólo puede ser surfeado una vez, pues la segunda ola llega de noche. Y entonces, sólo podemos escuchar su poderoso rugido a la distancia.

      

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