Gastronomía

Miraflores: un día en la calle de los ceviches

La avenida La Mar se ha convertido en un lugar de reverencia para los amantes del ceviche. Su fama ha rebasado fronteras y turistas de distintas nacionalidades, llegan a probar el potaje emblema del país.

Por Javier Inca 

Dicen que los limeños son capaces de llegar hasta los lugares más insospechados con tal de probar un buen ceviche. Su olfato para rastrear pequeños paraísos escondidos los hizo aparecer en la avenida La Mar, donde hace algunos años nadie hubiese imaginado que se ubicaría el clúster más importante del ceviche peruano.

Todos los días muchos capitalinos y varios extranjeros se trasladan hasta esta calle para deleitarse con nuestro plato de bandera o ser seducidos por su interminable carta culinaria. Así pueden degustar desde un exquisito tiradito o una causita de atún, para seguirla con un jugoso y contundente sudado de mero, que los hará transpirar de placer.

Además del ceviche y la amplia carta marina, se preparan sabrosisimos platos típicos peruanos como un soberano seco con frejoles, un clásico ají de gallina o una riquísima papa a la huancaína. Todo en una misma calle.

Pero esta avenida cercana a la Costa Verde no siempre tuvo esa pinta. A pesar de pertenecer a un distrito consolidado de Lima, permaneció buen tiempo en el olvido. Grasosos talleres de mecánica, deslucidas calles y un ambiente que lindaba con la delincuencia, hacían de este lugar el menos apropiado para montar algún negocio gastronómico.

Sin embargo, a alguien se le ocurrió poner la primera cebichería en La Mar. Empezó como empieza cualquier huarique: escondido. Y tuvo éxito. No pasó mucho tiempo para que el lugar se poblara de restaurantes marinos y se convierta en uno de las zonas más concurridos de la capital.

Si bien es cierto que la calle ha ido perdiendo la mística ‘caleta’,  ha ganado prestigio y se ha convertido en uno de los santuarios de la cocina limeña. Por esta vía de la sabrosura han desfilado presidentes latinoamericanos y famosos cantantes, como Joaquín Sabina. Todo llegan aquí para disfrutar de un tiradito o una rica causita bien peruana.

Para que no se pierda en La Mar, le recomendamos algunos templos que debe visitar:

Pescados Capitales

Sus amplios ambientes adornados con cañas de bambú, huacos y esteras, le dan ese aire de frescura que le permitirá pecar sin remordimiento y entregarse a los placeres del paladar. Es considerada como una de las mejores cebicherías de Lima, según The Wall Street Journal.

Uno de los fuertes de este restaurante es el descubrimiento de sabores. Para Nguyen Chávez, uno de sus propietarios, la creatividad es un elemento importante. Es por eso que todos los lunes, sus cocineros inventan nuevos platillos para el deleite de los comensales. Estos son firmados por sus autores y acompañados de una editorial sobre la coyuntura nacional e internacional.

Podría empezar con una causita con pulpo a la parrilla y seguir con los 7 Pecados Capitales: Ira, Soberbia, Gula, Lujuria, Envidia, Avaricia y Pereza. O pedir uno de sus platos estrella: el famoso ceviche capital 3×3.

Dirección: Avenida La Mar 1337, Miraflores.

La Red

Si añoras la sazón casera de la abuela, este restaurante te atrapará. Doña Isolina Vargas vivió durante años apuntando en su cuaderno de recetas los secretos de las compradoras del mercado, hasta que un día decidió fundar La Red. Y tuvo éxito. Junto a su hijo, el chef José Castillo, deleitan los paladares limeños con su carta criolla. En sus pizarras ofertan entradas frías para acompañar el verano o suculentos platos para calentarse en invierno.

Pregunte por los exquisitos tallarines verdes con bistec apanado o el emblemático taculocro con saltado de atún oriental, hecho con una mezcla de locro, arroz, cebollita china y ají mirasol, y acompañado de un delicioso saltado de atún que lo hará delirar. No olvide los postres como la crema volteada o el pie de limón, preparados por doña Isolina.

Dirección: Avenida La Mar 391, Miraflores.

La Mar

De propiedad del chef Gastón Acurio, es uno de los restaurantes más concurridos de la zona. Si llega en hora punta tendrá que esperar un poquito, para aventurarse en la sublime propuesta marina que lo espera.

Su cocina expuesta hará que usted mismo certifique los ceviches de ensueño que se llevará a la boca. Anímese a probar cualquier plato preparado con palmerito, viuda o pez diablo, poco conocidos, pero sabrosos. Pregunte por el tiradito laqueado, a base de atún bañado con leche de tigre tumbo, mayonesa, anguila, un poquito de ajonjolí y roseado con cebollita china. También por el pez diablo en salsa nikei o la plancha anticuchera con pulpo y calamarcito a la parrilla bañados con chimichurri y salsa anticuchera.

Dirección: Avenida La Mar 1337, Miraflores.

Santo Pez

Con su estilo gourmont (gourmet en grandes cantidades), ha sabido conquistar el paladar de cientos de feligreses que acuden religiosamente a este templo del sabor. Su ambiente cálido combina lo tradicional de las cevicherías con techo de caña y sillas de madera, con la arquitectura moderna, dándole un toque peculiar. Se recomienda la pasta negra con caviar de pez volador, un plato que fusiona la comida peruana con la italiana. También el filete de charela crocante.

Dirección: Avenida La Mar 1098, Miraflores.

 

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Redacción Rumbos

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