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Noble Causa
Concurrido templo de uno de los platos más exquisitos del Perú, el restaurante "Mi Causa" se dedica a sacarle el máximo provecho a la textura y el sabor de la sabrosa papa peruana para encontrarle un sinfín de sorprendentes posibilidades, un deleite de colores y gustos como nunca antes se había disfrutado.
Texto: Iván Reyna Ramos
Fotos: Walter Hupiú Tapia
En el Perú se cultivan más de tres mil variedades de papa. Reciben nombres como amarilla, huayro, tumbay, andina, tomasa, yungay. Y son protagonistas de sabrosos platos debido al sencillo hecho de que el noble tubérculo se deja combinar de mil maneras. Pero es la causa limeña quizá el plato favorito de los peruanos.
Hablar de la causa es retroceder al tiempo de la guerra con Chile, cuando las valerosas mujeres peruanas inventaron un potaje que ayudara a resolver las urgencias alimenticias durante el combate. Cocinaron papas, las prensaron y aderezaron con ají, limón y aceite, y rellenaron esa suave masa con otros ingredientes, que luego ofrecían "Por la Causa".
Así nació la peruanísima causa que hoy conquista los más exigentes paladares. Y Lima, por supuesto, se precia de tener un rincón especializado en donde reina la causa, y en el que las hay de distintos sabores y colores.
El local se llama "Mi Causa". Está ubicado en la avenida La Mar 814, Miraflores, y es propiedad del arequipeño Óscar Bustamante, el mismo que recibe a sus asiduos con una entrada ligera llamada "escribano" (papa prensada, aceite de oliva, rocoto, vinagre tinto, tomate, nada de limón, y sal en punto), un manjar que lleva tan sugestivo nombre porque, según dice, nunca deja de picar.
La sazón de "Mi Causa" se basa en los secretos culinarios que dejó la abuelita María Laura Ramos de Bustamante, quien sabía combinar ciertas variedades de papa con inmejorables resultados. Hoy Bustamante agregó mucha imaginación al tubérculo. Imagínese por ejemplo engreírse con una causa de lomo saltado sin siquiera extrañar el arroz; saborear una causa con corvina en salsa de ajo y alcaparras; enamorarse de una causa de camote con tiradito de lenguado con ají, y así por el estilo. Este es un castigo que se han sabido dar personalidades tan ilustres como el actual presidente.
"No soy chef, soy un aficionado al que le gusta cocinar con inspiración", señala Bustamante. Le interesan las recetas que puedan despertar nuevas sensaciones en el paladar. Este maestro de la sazón está siendo tentado para internacionalizar su restaurante en ciudades como Santiago de Chile, San Francisco (EEUU) y Florencia (Italia).
Según la estudiosa de la gastronomía peruana Isabel Álvarez, la causa debería recibir el título de plato nacional. Óscar Bustamante agrega que una forma de que el Perú le diga al mundo que la papa es peruana debería ser consumiendo causa. Esta sería una causa justa: darle a la papa el lugar que
merece.
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