Personajes

Kusimayo: Río Feliz

Llegar a Caminaca, Puno, no es muy complicado pero es una ruta donde el polvo que se levanta del camino, el sol que te quema la piel, el viento frío que te cala los huesos, la tierra amarilla de ichu que te rodea te hace saber que vivir bajo ese intenso cielo azul, no es fácil.

Por: Zoe Massey 

Caminaca es un distrito de la provincia de Azángaro, ahí donde nació Tupac Amaru. Hasta ahí llegó un día Kusimayo y hoy casi 800 familias beneficiadas después es como si estuvieran en casa, es una casa caliente y limpia, y en otra por construir.

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Kusimayo nace hace 10 años, y desde entonces viene llevando ayuda totalmente desinteresada a cientas de familias de la zona. Con un discurso muy claro, “no venimos con ningún partido político, ni una iglesia, ni un municipio. Somos peruanos ayudando a otros peruanos”. Joaquín suma a esto un claro “Mi DNI es del mismo color que el tuyo”, dejando claro que somos todos iguales aquí.

4 proyectos de largo empuje y plazo.


1. Miles de Sueños: cada mañana se preparan alrededor de 400 desayunos nutritivos para niños de PRONOEIS en las afueras de Juliaca. Estos desayunos, diseñados por un nutricionista, son preparados por los mismos padres de los niños en colaboración con las maestras de las escuelas. Cada niño desayuna sano, y eso no solo ha reducido el índice de desnutrición infantil, sino que más familias están enviando a sus niños a la escuela, estos tienen mayor concentración y retención por estar mejor alimentados y hay quienes replican esta alimentación luego en casa con los otros hijos.
Las escuelas son sencillas, pero con una energía y empuje que motiva. Niños que sonríen y maestras que se las ingenian con lo poco que reciben para crear sus materiales de trabajo. Se reutilizan materiales, y hasta carritos de galoneras plásticas he visto. Con ingenio y colaboración todo se puede.

2. Calor para Puno: las casas de Caminaca, están a más de 3800msnm, aquí en las noches de helada, la temperatura puede bajar a -20C. Aquí el frío mata. El hielo que se forma en las noches mata. El olvido, mata las ganas. Pero Kusimayo adoptó un proyecto de la PUCP y hoy por hoy hay más de 700 casas en las que el frío en la noche es menos crudo. Las casas calientes y su sistema de aprovechamiento del sol y aislamiento de techos y paredes logran subir esa temperatura asesina en 10 grados. “Mi abuela ya hace 3 años que no se enferma” me dijo una de las jóvenes líderes formadas por Kusimayo, mientras en su rueca hacía hilos de lana de oveja. Eso, nunca se me va a borrar de la mente. Es lindo que mandes mantas todos los inviernos, pero que esta abuela ya no se enferme gracias a la nueva casa que tiene…es magia pura y duradera.

Las casas vienen acompañadas también de las cocinas mejoradas, estas que ya no llenan la casa de humo ni tiznan las ollas. “Ahora, cocino sin humo, hice canchita” me cuenta ella misma y ríe mostrandome una olla con pop corn. Cada casa tiene un costo de 4500 soles, y es un trabajo en equipo, hoy eres beneficiario y te ayudan, mañana ayudarás a construir la casa de otro beneficiario. Debes hacer la tarea de mantenerla limpia, funcionando. Esto te asegura vida más larga a proyecto y más calor en casa. Cambios de largo plazo es la clave aquí.

3. Abuelos felices, son 16 abuelitos en un hogar para ancianos en Chucuito, quienes antes vivían en condiciones deplorables y hoy, tienen el apoyo mensual de Kusimayo para poder tener una mejor calidad de vida, desde la comida hasta los pañales. A ellos no los he conocido pero Kusimayo los cuida, alimenta, abriga y este año con un grupo de gente buena onda logramos mandarles mantas tejidas a mano, abrigando un cuadradito de lana a la vez. Pensábamos que no llegaríamos a 10, mandamos 62… y mi agradecimiento a cada voluntario es inagotable. Nancy Zamalloa, la cabeza de Kusimayo en Puno, con su corazón enorme repartió las mantas a los abuelos y a otras comunidades donde aún no llega mucho. Un abuelo en un albergue, eso me arruga el corazón. Pero aquí, sabemos, que esos corazones de ellos están muy bien cuidados.

4. Puno productivo, este, es mi proyecto favorito. El que considero mágico. Caminca queda súper alto como mencioné. Aquí, no crece nada más que ichu y algunos tubérculos. Pero 2800 dólares después, una familia puede tener un invernadero de unos 12mts de largo donde en solo 3 meses ya tienen vegetales, granos y frutas. Gracias a un sistema de riego por goteo, un tanque elevado, techos que retienen el calor de los cultivos, ahí adentro el calor es intenso, el agua que se condensa cae del techo y te baña con agua fría que refresca. A mí, esto de verdad se me hace magia de la vida. La tierra te da todo, te da los ladrillos para construir tu invernadero, y luego te alimenta con cosas que jamás habías visto crecer en la zona. Desde albahaca de hojas aromáticas y gigantes, a melones y sandías. Betarragas, berenjenas, frejoles, fresas, tomates por montón. Cebolla, aguaymantos, pepinos y zapallos. Solo lo recuerdo y sonrío, yo que me creía tan afortunada con mis tomates en maceta… La nutrición cambia con trabajo, el trueque entre vecinos se fomenta, hasta hay quienes ya fueron a vender sus productos cultivados al mercado.

Caminas por Caminaca, y todo es buena onda a pesar de lo duro que es vivir aquí, aquí es la verdadera probreza extrema del pais, esa que sobrevive con 1 dolar al día. Igua, la gente sonríe se siente reconocida, te saluda, un abrazo, un gracias, cuando en realidad hay que agradecerles a ellos la oportunidad de compartir una huatia deliciosa, un quispiño, refresco de quinua con naranja. Poder bailar a casi 4000msnm envueltos en serpentinas y pensar que si nos juntamos podemos hacer magia. Que los cambios deben ser sostenibles, de largo plazo. He ido ya 3 veces a Caminaca, y la paz del sitio recarga, la buena onda de las familias da paz, mi nueva amiga Pilar de 13 años que sueña con ser maestra de Quechua, emociona y el trabajo de Kusimayo, inspira.

¿Quieres sumar? Hay varias maneras de hacerlo.

Con Arte Feliz, la venta de arte anual organizada hacia fines de año colaboras con los desayunos de los niños.

Juntándote con amigos, colegas, el barrio, vecinos, puedes sumar 4500 soles y lograr una casa caliente y limpia para una familia.

Puedes colaborar de muchas maneras, y se me prende un foquito, y si con Rumbos nos organizamos y vamos a dar una mano? Nada es imposible cuando se hace con el corazón, menos cuando ese corazón es tan grande como el de Joaquín, Laura, Nancy y Ximena. Ellos 4 son un Río Feliz.

Quieres sumar? Escribe a kusimayo@kusimayo.org

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Redacción Rumbos

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