Caminata por los
animales
Se espera recaudar en Perú un millón de firmas
Más de 500 personas se reunieron el domingo 3 de febrero en
Barranco, en una caminata que busca del reconocimiento a los
derechos de los animales domésticos y silvestres, organizada por la
Asociación Humanitaria para el Bienestar Animal (HUAW), como inicio
de la Campaña Mundial “LOS ANIMALES ME IMPORTAN”.
Escriben: Cinthya Carbonell y Francisco Cavero
El fin de esta caminata es lograr obtener 10 millones
de firmas a nivel mundial y en el Perú un millón, para pedirle a la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) la Declaración Universal
para el Bienestar de los Animales, para que todos los gobiernos
reconozcan, respeten y finalice la crueldad a los que muchos de
ellos están expuestos.
La Asociación Mundial Protectora de
Animales (WSPA), de la cual es miembro HUAW, es la gestora de esta
campaña. HUAW a través de la página web:
www.huaw.org
espera poder obtener el apoyo de los peruanos para lograr la meta de
un millón de firmas, en la caminata conformada por representantes
de los organismos protectores de los animales como Animal Shelter,
Orca, Animazul, grupo Antitaurino, entre otros.
También estuvo presente el alcalde de Barranco,
Felipe Antonio Mezarina y se logró recaudar 670 firmas, que es solo
el comienzo del apoyo que los peruanos darán para que HUAW pueda
pedir la Reglamentación de la Ley N° 27265 “Ley de Protección a los
Animales Domésticos y Animales Silvestres mantenidos en cautiverio”
– promulgada hace siete años-.y exigir la formación del primer
Comité Nacional de Protección de los Animales.
Para firmar la petición:
www.huaw.org
Para ver el video promocional:
http://www.youtube.com/watch?v=tya608HkX8k
El infierno de los delfines
En América Latina persiste la práctica de mantener delfines en
cautiverio
México es uno de los pocos países de América Latina que permite
operar delfinarios, centros recreativos con altas ganancias y donde
los cetáceos viven un tormento, según investigaciones.
En Brasil y Chile están prohibidos, en Argentina hay
dos sitios y nueve ejemplares y en Venezuela uno con apenas cuatro.
Los 20 delfinarios de México, que presentan cetáceos en actos
circenses o los ponen a nadar con personas que persiguen beneficios
curativos o simple diversión, son el ejemplo de un negocio que no
debería existir en ninguna parte, dijo Yolanda Alaniz, unas de las
autoras del libro "Delfinarios", producto de siete años de
investigación.
Más de la mitad de los delfines encerrados en estanques mexicanos
desde los años 70 murieron tempranamente por neumonía, estrés,
problemas gástricos y traumatismos producidos por golpes, afirmó
Alaniz.
Los delfines (Delphinidae) son animales de alta
inteligencia que, en libertad, construyen complejas redes sociales.
En cautiverio, la mayoría de sus conductas instintivas son
reprimidas, se los obliga a interactuar con humanos y se anula sus
capacidades para nadar grandes distancias y capturar, en manada,
peces vivos.
Chile emitió una normativa en 2005 que "prohíbe la
captura, internación al país y encierro permanente o temporal de
toda clase de cetáceos para exhibición pública u otros fines
asociados a su utilización por parte del hombre, cualquiera sean las
características de las instalaciones en que se pretendan mantener".
Esa reglamentación, que excepcionalmente permite
tener ejemplares cautivos por poco tiempo y siempre que sea con
fines de reinserción a su hábitat, maduró tras un sonado caso de
maltrato en 1996.
Ese año, se descubrió en la norteña ciudad de Puerto
Iquique que un centro de diversión itinerante había importado dos
delfines de Cuba, uno de los cuales murió antes de llegar. El otro
sobrevivía en una piscina municipal sucia y sin alimentos.
En los últimos 12 años se presentaron al menos 11 proyectos para
construir delfinarios en ciudades chilenas, tanto con fines
recreativos como terapéuticos. Todos fueron rechazados. Brasil
tampoco permite los delfinarios, aunque sí lugares destinados a
cuidar a esa especie de forma temporal.
Fuente: Tierramérica
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