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¡Y el cielo se llena de colores! Weifang, el epicentro de las cometas

Colores y formas diversas, en ocasiones más divertidas en otras más imponentes. Durante la primavera, la bóveda celeste del sur de China celebra la Feria  Internacional de Cometas que, con varias décadas a sus espaldas, se ha convertido en un clásico para los trotamundos de todo el globo que llegan hasta allí a orientar el calmo vuelo de una cometa.

Por Laura Landeo Robles y Liu Xiaoli

Sobre la costa sur este de China, dentro de la provincia de Shandong se encuentra Weifang. Una ciudad de más de 9 millones de habitantes y un alto desarrollo tecnológico e industrial. Pero a pesar de ser una ciudad tecnológica de avanzada, Weifang  es la cuna de las cometas.

 

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Así suceden las cosas

Imitando a las aves, el más caro sueño de los hombres es conquistar los cielos. Un artefacto como las cometas, de aparente simpleza ha saciado esta curiosidad en parte.  Es el filosofó Mo Di (478-392 A.C.) quien intentó construirla por primera vez, aunque sin éxito. Es su discípulo Lu Ban quien logra hacerlo. El vuelo de esta fue tan exitoso que aterrizó luego de 3 días. Debido a ese hecho, Lu Ban fue nombrado padre de las cometas.

El padre de las Cometas, Foto: Laura Landeo

En China, las cometas fueron usadas con fines netamente militares en un primer inicio. Es así que hacer volar en ella a un soldado, era una estrategia para intimidar a las tropas enemigas a través de cánticos venidos desde el cielo. Con la invención de la pólvora, ambas novedades se fusionaron y la cometa fue usada como bomba explosiva. Wan Hu, observó la propulsión de la pólvora en aquellas cometas e intento elevarse a si mismo usando dicha mezcla. Aunque su intento falló, fue la primera vez que un hombre intentó catapultarse hacia el cielo con semejante fuerza. Ese hecho dio origen al concepto de cohetes espaciales, tanto así que una colina en la luna lleva el nombre de Wan Hu. Con el fin de las guerras las cometas pasaron a ser objetos de diversión.

La dinastía Tang (618-907) y Song (960-1279) vuelven populares a las cometas en China, tiempo en el que el producirlas se convirtió en un oficio. Su fama era creciente y todos podían tener o hacer una. Aunque en un inicio fue la seda, es el papel quien termina aportandole los materiales que hasta ahora conocemos.

Una pequeña cometa en el Museos de las Cometas de Weifang. Foto: Laura Landeo

Como  Weifang  también es bien conocida por su industria papelera especialmente en las dinastías Ming (1368-1644) y Qing (1644-1912) es en este periodo que las cometas fueron usadas como soporte y medio de publicación de obras de poesía y literatura. Con lo cual cobraron un fuerte valor artístico.

Por esos siglos que las cometasse vuelven populares también en otros países asiáticos como Corea, Japón y Malasia, para luego llegar a algunos países europeos y finalmente a América. Pero es la dinastía Qing la que proyecta un auge de las cometas, especialmente en Beijing-Tianjin área de importante desarrollo económico. También en Weifang, famosa por su importante desarrollo de producción artesanal. Desde ese momento formó parte trascendental del folclore Durante la epoca contemporánea ya no es solomanete considerado un objeto volador, es también fuente de expresión artística, de apreciación. Todo aquella destreza hecha que proviene del papel se vuelca en el Festival Internacional de las Cometas que desde 1988 abraza a estas creaciones flotantes. Es tan importante este evento en China que incluso tienen una“Federación internacional de la cometa”, y en ella hay inscritos muchos países del mundo, pues aficionados a las cometas hay en todo el globo.

Las cometas como parte del arte popular

Una cometa ha dado pie a los experimentos de Benjamin Franklin, inspiró juguetes durante la revolución industrial, fue el tobogan para que cientificos e inventores impulsaran los primeros aeromodelos : el británico Carrie, el australiano Hargreave y el alemán Lee Lindahl;y finalmente los norteamericanos hermanos Wright de Estados Unidos, quienes desarrollaron el primer avión tripulado de la historia. Objeto ligero y curioso ha sido el punto de partida de muchas de las tecnologías de hoy en día.

El arte tradicional en Weifang, a través de su historia es complejo muy antiguo y anida en cada una de sus expresiones artesanales. Las cometas de hoy en día no dejan de ser la excepción. Mucha de la simbología sintetizada en insectos, animales y personajes propios de la mitología China, planean por los aires cada primavera. Y por si fuera poco esta carga gráfica posee una serie de conceptos en el propio idioma chino, adrede se encuentran sonidos homófonos entre denominaciones de animales y la buena fortuna, la felicidad o la satisfacción. Es así como se usa muchas veces el doble sentido en las representaciones.

Las cometas chinas, tienen un legado artístico muy bien conocido en los países aficionados. Su fabricación tiene 4 puntos clave que son; estructurar, pegar, pintar y volar. Aunque suene fácil, estas habilidades, tienen una connotación muy profunda y única a la hora de ponerlas en practica. Primero, se forma el armazón con bambú delgado y flexible, este puede ser plano como tridimensional. Luego se cubre el esqueleto de bambú con papel o seda. Después, se pinta, detalladamente ajustando el diseño a la forma lograda. Para terminar, la prueba final: el vuelo. Teóricamente nada de otro mundo, pero para los chinos estas  4 habilidades, tienen requerimientos muy especiales en la practica.

Micrometa, variadas son las formas y tamaños en Weifang. Foto: Laura Landeo

Existen 2 tipos de cometa, una para vientos fuertes y otra para vientos suaves, todo depende del tipo de alas que se construya. Las de alas duras soportan vientos fuertes y pueden volar muy alto. Mientras que las de alas suaves están diseñadas para vientos livianos,  vuelan bajo pero pueden llegar muy lejos.

Llegada la primavera, miles de entusiastas sobrevuelan con sus maravillosos diseños en los cielos de Weifang.  Esta veintena de abril se repetirá lo que llena a estas costas de emoción desde hace siglos. Nada tan imperecedero, nada más inspirador, nada causa más alegría y paz que el vuelo de una cometa.

 

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Redacción Rumbos

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