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Cusco: el Universo en la Tierra

Conocer el Cusco mediante la astrofotografía es una experiencia inédita, extraordinaria que nos adentra hacia una mirada más intensa y de compenetración interior con el pasado y el presente andino, donde el cielo y la tierra son uno. Gracias a la iniciativa de Domingo Atao, pionero del astroturismo, es que Kallpa Travel puede hacer esa experiencia posible.

La magnificencia de Machu Picchu, las interrogantes que plantea Choquequirao, la imponente fortaleza de Sacsayhuamán, los muros cusqueños que “pueden caminar, que podrían elevarse a los cielos o avanzar hacia el fin del mundo y volver”, como los describía José María Arguedas al maravillarse ante las líneas de los muros prehispánicos que sostienen templos y edificios coloniales, así como el paisaje del valle sagrado, los cientos de ceques que constituyen la división del mundo desde su ombligo, el Cusco, y que se multiplican en Huacas donde la fuerza de los pueblos persiste y resiste más allá de la muerte, todo eso que es la esencia de la historia andina, no se entiende si no se mira al cielo.

Pocos pueblos como el andino en el mundo, han desarrollado su cultura ligándola de manera tan estrecha con los fenómenos del universo, con todo cuanto los rodeaba, fauna, flora, y el mundo que llamamos inanimado – pero que para el hombre y la mujer andinos también tiene vida – y con la observación meticulosa de las galaxias que, en el cielo del Cusco, pueden ser apreciadas en todo su esplendor de manera privilegiada, al alcance de la mano.

Los modernos movimientos ecologistas usan la frase “todo está relacionado”, en un esfuerzo por sintetizar la verdad de un solo ecosistema global interrelacionado. Para los pueblos andinos prehispánicos, esa afirmación era sentido común, no había necesidad de enunciarla, era parte de la vida, y así, las grandes montañas alojaban vida inseparable de ellas mismas y que se convertía en vínculo con los dioses que entre las galaxias habitaban con las formas que los sacerdotes astrónomos habían logrado reconocer.   

Un poco de Historia

Los Incas conocían la revolución sinódica de los planetas, es decir el tiempo que tarda un objeto celeste en volver a aparecer en el mismo punto. Esto les permitió desarrollar un calendario lunar para las fiestas religiosas y uno solar para la agricultura. Sin embargo, nada les hizo pensar que la Tierra era el centro del universo, sino que asumieron sencillamente que la Tierra orbita en torno al sol. Todo aquello quebró la barrera entre el hombre y el cosmos porque, al ser parte de una sola realidad, el cielo hablaba al corazón de los hombres.

Reconocían fácilmente los solsticios y los equinoccios, y de esa manera organizaron un año solar muy similar al que usamos actualmente, de 365 días, asimismo dividido en doce meses de 30 días cada uno. Esto permitió organizar la faena agrícola en sus ciclos fundanmentales, fundamental para la vida de los pueblos.

La Vía Láctea la conocían muy bien, pero no solo en el brillo de las estrellas sino también en las sombras donde reconocían figuras que eran los seres que habitaban aquel Hatum Mayu, o río de arriba como la llamaban: allí están la llama, el zorro, el amaru o serpiente, el cóndor, que son – sorprendentemente – constelaciones entre las estrellas. Igualmente, reconocían singularmente a Las Pléyades, que permiten prever a fenómenos como el del Niño.

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El cielo y la tierra conectados

Allí está, pues, el Hanan Pacha, el mundo superior que es el reino de los dioses de los incas, como Inti, el sol, y su hermana Quilla, la luna. Y es allí donde van aquellos que llevan una vida buena.

Pero, como los espíritus de las montañas se interponen entre el cielo y la tierra, o Kay-Pacha, el hombre andino considera a las montañas como formas sagradas. Algunas figuras celestes, tal el planeta Venus o Chasca, y el dios Illapa, que es el rayo y su trueno, son mediadores con el Hanan Pacha, a los que se consideraba por esto.

Pero son los espíritus que habitan en las montañas los que levantan la brecha entre el Kay-Pacha, donde están los hombres, y el cielo del Hanan Pacha. Esta veneración de los cerros que habitan los espíritus pero que son ellos mismos esos espíritus, permiten el acceso con los dioses principales. Por eso es que se hacía sacrificios rituales en las montañas.

Con Kallpa Travel  vamos al Hanan Pacha para casi tocarlo

Alejándonos de la luminosidad artificial de la ciudad del Cusco, nos podemos internar en la montaña sagrada del Ausangate a 6384 msnm, en la Cordillera del Vilcanota y allí podremos contemplar las constelaciones que solo son visibles en el hemisferio sur, con una claridad indescriptible, como no es posible quizá en otro lugar del mundo.

O, en el Valle Sagrado de los Incas, podemos contemplar los cielos espléndidos de Pampallacta, pasando por Pisac, y de allí ir a la mítica fortaleza de Machu Picchu.

O estar en la región de Lares, donde no hay atisbo de contaminación lumínica y la noche limpia se nos entrega con todo su esplendor brillante en el cielo.

Cualquier ruta que nos propongamos nos llevará en viaje de astroturismo mágico y místico, orientados por nuestros guías expertos, capaces de absolver todas sus curiosidades e inquietudes. Viajes de conocimiento, de admiración ante la singular belleza de los cielos limpios que parecen estar al alcance de la mano, pero asimismo una experiencia singular de encuentro en el cosmos tal como lo percibe y lo siente, hasta hoy, el habitante andino. Reconocer las zonas negras de la Vía Láctea y todo aquello que hasta hoy escapaba a sus ojos, es un componente entre científico y religioso inigualable.

Luego de esta experiencia en la que comprenderemos por qué el hombre andino considera al cosmos como parte integral de su origen, allí donde nace la fuerza vital para dar vida al resto de los seres que habitan el universo, entenderemos a cabalidad cuando se nos dice que “todo está relacionado”.

La astrofotografía

La astrofotografía es un medio para acercarnos a comprender toda la inmensidad del universo que en las montañas andinas se manifiesta con la fuerza de sus representaciones. Y recordar siempre la experiencia.

Nunca olvidará esta experiencia que facilita Kallpa Travel mediante los tours de astrofotografía, en el Cusco, en el Perú milenario, para descubrir el cielo e impregnarse de su extraordinaria solemnidad y la grandeza de su infinita belleza eterna.

En este recorrido tendrá experiencias fotográficas y de aventuras. Experiencias que satisfagan su curiosidad más exigente, y bordearemos la mística de los pueblos ancestrales en medio del paisaje esplendoroso de los valles andinos.

No olvidar que, a lo largo de cada expedición fotográfica andina, usted recibirá acompañamiento profesional permanente, asesoría, conocimientos fotográficos si los requiere, y muchos tips sobre los mejores ángulos para capturar fotografías de retratos de paisajes en tierra, las figuras de los hombres y mujeres de estos valles, y la distancia del inconmensurable Hanan Pacha.

¿Qué comer en ruta?

Nuestras comunidades en la ruta nos ofrecen alimentación y habitaciones para poder quedarnos junto a las personas del lugar, las que también compartirán con nosotros su diario vivir y nos presentarán su arte culinario. Si tiene alguna restricción alimentaria, puede avisar a Kallpa Travel con anticipación para acomodar esos detalles, la sana alimentación campesina andina, está abierta a todas las posibilidades alimenticias.

Si tienen equipo fotográfico para hacer astrofotografía, y si no tienen equipo

Hay muchos equipos fotográficos diferentes que puede usted traer, si dispone de uno. En primer lugar, te recomendamos venir lo más ligero posible porque los mejores lugares para observar las estrellas en el Perú suelen estar en lo alto de las montañas y es posible que necesite caballos para transportarlos. La siguiente lista le ayudará a decidir qué incluir en el equipaje de su cámara.

  1. Cámaras DSLR:

Hay muchas cámaras en el mercado hoy en día, pero lo más relevante es que su cámara se pueda configurar manualmente, tenga una velocidad de obturación de al menos 30 segundos y un ISO cómodamente superior a 1600.

  • Lente:

Traiga sólo un lente o dos tapas. Pero dependerá del tipo de foto que quiera hacer. Si desea fotografiar el cielo abierto, utilice un lente gran angular (de al menos 24 mm de ancho). Si busca un primer plano, lo que necesita es un lente telescópico. Independientemente de la toma que desee, el tamaño de apertura de su diafragma debe ser de F2.8.

  • Trípode de cámara:

El trípode debe ser rígido y resistente para proporcionar una plataforma estable para su cámara durante las exposiciones prolongadas.

  • Liberación remota:

Uno de los primeros accesorios que querrá cuando empiece en la astrofotografía es un disparador remoto. Este es un disparador inalámbrico para abrir el obturador de su cámara sin tocarlo y así evitar vibraciones o movimientos que desenfocarían sus imágenes.

Y para los que no tienen cámara, pero quieren tener un hermoso recuerdo de su viaje bajo los cielos cusqueños, Kallpa Travel les brinda todo el equipo fotográfico para que puedan llevarse un hermoso recuerdo. Las fotos se les entregará en formato JPG  Y RAW.

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