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Puerto Pizarro: el reino de las conchas negras y las islas secretas

Puerto Pizarro es el inicio de una aventura por la naturaleza costeña. Foto: Promperú

Puerto Pizarro, en Tumbes, es una playa llena de agradables sorpresas gastronómicas y rodeada de una lujuriosa vegetación que alberga miles de aves.

Por Álvaro Rocha / Revista Rumbos

A simple vista parece un pueblo alejado de la mano de Dios. A esta desoladora primera impresión, ayuda mucho la tierra apisonada cubierta de camiones frigoríficos cargando preciadas especies marinas, listas para ser trasladadas a Lima, a 1 280 kilómetros al sur.

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Mar y biodiversidad en Puerto Pizarro. Foto: PromPerú

Pero, en la medida que uno se acerca a la orilla, asoman las palmeras y botecillos de colores y viejas construcciones de madera que le dan cierta distinción al ambiente. Al frente se estira la isla del Amor y sus enhiestos mangles que la cubren de verde. Y allí hay que ir, porque Puerto Pizarro no tiene fama por tener buena playa, sino por su extraordinaria posición geográfica.

Ubicado en una de las bocas del río Tumbes, desde Puerto Pizarro se tiene fácil acceso a tres islas. La primera, la isla del Amor, dispone de la mejor playa en muchos kilómetros a la redonda, teniendo al frente el exquisito azul del Pacífico en toda su amplitud.

En cambio, la isla de los Pájaros carece de playa, pues está cubierta de manglares de punta a punta. Se recomienda visitarla cuando el sol esté cayendo, la hora en que miles de aves regresan en medio de un gran alboroto a dormir a la copa de los árboles de esta abigarrada isla.

Finalmente, la isla Hueso de Ballena debe su nombre a su semejanza geográfica con el lomo curvado de un cetáceo, aunque algunos señalan que allí varan ocasionalmente ballenas moribundas.

El placer de las conchas negras. Foto: PromPerú

Las incursiones marinas no deben limitarse a las islas: sería absurdo estar en Puerto Pizarro y no visitar el criadero de cocodrilos, en uno de los esteros que integran al océano con el continente.

Antes, el enorme saurio extendía sus dominios desde México hasta el río Chira, pero ahora solo existe (en el Perú) en el río Tumbes, por lo que el criadero Tuna Carranza es, entonces, una esperanza para esta especie.

Puerto Pizarro recién recibiría este nombre en 1909. Conocida anteriormente como La Palizada, esta tradicional caleta de pescadores asegura el mejor cebiche de conchas negras del Perú, además de estupendos chupes de cangrejos y tortillas de langostas. Qué más.

Horizonte encendido en la costa tumbesina. Foto: PromPerú

En Rumbo 

¿Cómo llegar?En el mercado de Tumbes preguntar por el paradero a Puerto Pizarro. Hay combis o autos que lo llevarán a este destino. Tiempo: 30 minutos.

 

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Redacción Rumbos

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