Personajes

Claudia Oré: viajar es aprendizaje constante

Un  ticket de tren, un par de mapas, una maleta con lo necesario para sobrevivir y un día despiertas,  al otro lado del planeta con la firme decisión de que no vas a regresar sin darte esa vuelta por el mundo. Claudia Oré lo hizo y lo recopiló todo en un libro. Si eres de aquellos que están posponiendo ese viaje, este libro te convencerá de largarte de una vez por todas y ¡qué venga el diluvio!    

Hay pocos libros de viajes en nuestro país ..cómo nació este proyecto ? Nace la idea al final de los viajes, o viajaste para poder acopiar experiencias en un libro?

Así es, es muy poca la producción literaria sobre crónicas de viaje con hechos reales, existe mucha novela, ficción, pero crónicas de viaje muy poco en el Perú, esa fue una de las razones que me impulsó a producir este libro. El proyecto nació después de haber realizado mis viajes, ya tenía mucho material de un viaje largo que hice por el mundo,  un año y medio con mochila, y tenía otro material de viajes de menor duración. Llevaba un diario de viaje y escribía cada día todo lo que me pasaba, al milímetro y colocaba en él todo lo que iba recogiendo en el camino: tickets de tren, tarjetas de restaurantes, hoteles, mapas, guías… todo lo que podía.

Luego leía mis diarios y me daba cuenta que las cosas que me habían pasado eran únicas e increíbles. Cuando le contaba a la gente mis anécdotas les parecían increíbles las vivencias y me decían que debía publicarlo. Como también quería contar mis anécdotas de viaje, cree un blog y poco a poco iba escribiendo algunas experiencias.

Esta es una producción que me ha tomado tres años, totalmente independiente, y que me ha demandado mucho esfuerzo en todas las etapas. Edición, ilustración, redacción, revisión, impresión… pero creo que a la gente le ha gustado mucho. Pero, por sobretodo, he podido cumplir los objetivos que me he planteado con este libro: motivar al viaje, a realizar viajes largos, compartir información a otros viajeros como yo, y ser un precedente sobre libros de crónicas de viajes, ah!,  y ser un libro fuera de lo común, pues he puesto mucho empeño en que tenga un diseño atractivo, que rompa con lo tradicional y que el lector sienta que está viajando conmigo.

Llevas más de 15 años viajando ¿cuál fue ese momento en que decidiste dejarlo todo y recorrer el mundo?

Bueno, siempre tuve un sueño desde que estaba en el colegio y era visitar Egipto y sus pirámides. Siempre me ha atraído esa cultura, y cuando empecé a trabajar ahorré para hacer ese viaje, fue mi primera motivación. Y sin pensarlo mucho, compre mi pasaje a El Cairo, sin planificar casi nada. En realidad estaría solo un mes en Egipto, y debía regresar a trabajar, pero, ¡no regresé! Luego de estar en Egipto, descubrí muchas posibilidades de viajar y transporte económico a los países cercanos: Jordania, Israel, Tunez y asi, fui viajando, y avanzando. Luego aprendí que era posible trabajar temporalmente, y estudiar para seguir viajando! Es una maravilla las oportunidades que encuentras en el camino! Toda esa travesía me tomó un año y medio. Luego hice lo mismo en otras temporadas y épocas de mi vida, viajando tres meses, o seis meses, o cuando estaba trabajando me escapaba un mes o dos meses.

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Recientemente hay muchos bloggers que apuestan por los soportes audiovisuales los cuales se centran en sus propias experiencias para recomendar, sin embargo noto que por más que se trasladen experiencias finalmente, un viajero busca datos. Quiere llegar él mismo. En tu libro, a través de tus experiencias, y sin viajar a esos lugares que has visitado, yo ya podría llegar siguiendo algunas indicaciones específicas. Cómo notas este fenómeno de Bloggers en nuestro país  ¿Te animarías tú a tener un espacio siguiendo ese concepto?

Me parece interesante el fenómeno Blogger, solo que no veo mucha creatividad, no se trata solo de decir estuve aquí y viajen, a veces usan un lenguaje muy frío, básico, de recuento de datos,  creo que falta más sensibilidad, creatividad para transmitir lo que realmente sucede en un viaje. Luego de un viaje eres otra persona, se desarrollan más tus sentidos, desarrollas más la observación si realmente vives la experiencia, e interactúas con la gente. Si caminas, observas y te quedas en los sitios sintiéndolo podrás transmitir más y mejor. No es necesario decirte dónde comer, dónde dormir, o cómo llegar directamente, sutilmente lo puedes hacer, se trata de motivar, transmitir sensaciones. Quisiera retomar mi blog y, porqué no, convertirme en una blogger de viajes.

De hecho la publicación es curiosa pues uno espera que fuera un libro clásico de viajes: fotos que ilustran los paisajes, textos con recomendaciones concretas. Sin embargo uno encuentra  que el texto se apoya en souvenirs de viajes, cartas de amigos, tickets de tren, menús de restaurantes. Tu sueles acopiar todas esas evidencias de viaje, cuéntanos ¿cual es la que más evocaciones te ha causado?

Uff son muchísimas y eso que se me ha quedado aún mucha información. Yo quería que mi libro fuera algo distinto que rompiera con lo tradicional, que fuera algo creativo e innovador y creo que lo he logrado. Tengo muchos recuerdos, que siempre vienen a mi mente, sueño constantemente con lugares, por ejemplo mi experiencia bañándome con elefantes en Nepal siempre viene a mi mente, mis temporadas en casa de familias que sin conocerme me acogen con cariño, o aquel mensaje en árabe para un guía del desierto de Jordania, o mis mapas que me recuerdan como los estudiaba para ver la mejor ruta hacia Agra (India) o al Mar Muerto (Jordania) o planificar cómo haría para cruzar una frontera.

Voy a hacer esta pregunta de rigor. En este mundo en el que una mujer es acechada por la violencia, honestamente, crees que es un peligro que una mujer se vaya a recorrerlo sin pensar un par de veces en su seguridad ¿Puede confiar en extraños una mujer viajera, sin que eso le pase factura?

Creo que siempre habrá peligro, zonas inseguras, peligrosas, todos los países lo tienen, también podrás encontrar en todos los países del mundo personas buenas  y no tan buenas, no nos podemos librar de ello, lo que sí debemos hacer es preguntar, informarnos de aquellos sitios inseguros, zonas de peligro, leer constantemente las noticias. Hoy más que nunca, ver los climas, los problemas sociales, estar al tanto siempre de nuestro entorno y alerta. Creo que ello no debe ser un impedimento para viajar solo hay que estar alerta e informarse. He tenido muchos momentos de tensión mientras viajaba y es inevitable. Cuando viajaba de Roma a Katmandú, el avión hizo una escala de dos días en Karachi (Pakistán), pude salir a la ciudad solo el primer día, porque al día siguiente se desató una guerra civil, revueltas sociales en las calles ¡Con balacera y todo! Regrese pronto al hotel, y como eso he pasado miles de situaciones que no estaban previstas.

No dudo que debes haber tenido algunos problemas de comunicación durante tus  travesías, no todos hablan inglés, o español. ¿Cómo solucionaste este problema?

Considero que el idioma no es un impedimento para viajar. Basta con saber algo de inglés, y sino la gente te ayuda. Entonces nos entendemos, así sea  ruso, alemán, o italiano. A veces me he comunicado con señas y me han entendido, a veces no hablaba, como paso con mi familia de beduinos que solo hablaban un dialecto, y yo veía lo que ellos hacían y les ayuda sin preguntar, sin hablar o me indicaban con señas. Siempre, siempre hay alguien en el camino que te guía y te ayuda, he podido constatar mucha solidaridad y eso es buenísimo en un mundo tan convulsionado como el de hoy.

Viajar nos ofrece una óptica distinta de cómo funciona el mundo. Viajando se es testigo de cómo funcionan realmente las sociedades y los grupos humanos, cuál es la realidad de los paisajes de postal… En estos viajes, ¿cuáles fueron las lecciones aprendidas? ¿Qué conceptos cambiaron al entrar en contacto directo con otras latitudes?

Viajar es aprendizaje constante. Por eso insisto en que es vital para el desarrolllo como personas. Abre tu mente hacia otras culturas, a diversidad de las gentes y espacios únicos, vas desarrollando tu propia visión del mundo en conjunto, ese es uno de los grandes beneficios o maravillas de viajar. Como digo en mi libro, ahora tengo mis propias apreciaciones sobre los países, sus habitantes, los sistemas, las culturas. Creo que toda persona debe viajar largas temporadas, dejar su entorno habitual, para aprender a valorar, a valerse por sí mismo. El mundo no es lo que ves en las postales o lo que te dicen los periódicos, o lo que ves en televisión, está en constante cambio. Hay sitios que han desaparecido por cambio climático, hay fronteras, que aunque parezcan abiertas están cerradas, hay nuevos países emergentes, hay restricciones dentro de los países, hay racismo, discriminación todavía,  hay muchas culturas vivas, y eso es maravilloso.

Hay también guerras en este momento, países que invaden sin permiso, hay cambios radicales en los territorios, mucha migración de personas, países que se están despoblando y otros que están superpoblados, pero en general somos muchas personas y los recursos no están alcanzando para todos. Sin embargo el mundo es maravilloso hay lugares hermosos donde uno puede sentir, ver y tocar antiguas ciudades de antiguas civilizaciones, puede ver paisajes inigualables, vivir las tradiciones, intercambiar cultura, ¡ah! y conocer muchísima gente, que a pesar de las diferencias culturas son iguales a uno.

A cada aeropuerto que llegaba, veía a la  gente haciendo la cola en el banco, los niños yendo al colegio, la gente tomando su bus o tren para ir a trabajar, haciendo huelga, así como en nuestro país, viviendo así como tú y como yo, caminando, moviéndose, y eso es maravilloso porque somos iguales solo que vivimos es espacios diferentes, tenemos las mismas vivencias y anhelos. El valor de un pueblo es su gente. Tengo muchas apreciaciones del mundo y prácticamente me he vuelto experta en geopolítica jajaja… ¡he visto tantas cosas! El mundo es un libro abierto.

Los peruanos tenemos muy poca cultura de viajes. Contados son los compatriotas que lo dejan todo y se van de viaje por un largo periodo de tiempo. A ti que te parece ¿qué nos detiene? Los precios, el poco marketing, la falta de conectividad…

Si, es que aún no se ve el viaje como una forma de aprendizaje y de crecimiento personal, no se dan cuenta que es la mejor inversión. A las personas le gusta mucho lo material y no cultivan lo espiritual, el alma, prefieren la ropa, el televisor, el carro, la casa, la computadora, el Smartphone…ojalá cambie esto. Y también es cierto que culturalmente no está en nuestro chip como el europeo o el canadiense, etc.  Hay varios impedimentos para mi entender: miedo, el idioma, dinero, a dejar tu zona de confort, tu “estabilidad”, a arriesgar, a vivir, a perder el trabajo y no volver a recuperarlo, la edad, los hijos, y otras excusas que a veces nos ponemos nosotros mismos y al final de la vida dices: “Y porque no lo hice”, y te arrepientes. Hoy existen miles de posibilidades para viajar más que hace 10 años. Existen muchas ofertas y miles de formas de llegar a otros países. No debería ser un impedimento. Se que hay muchos jóvenes que viajan por el Perú largas temporadas, 3 meses, 4 meses y eso está muy bien, ahorrar para viajar.

Hay una diferencia entre ser una turista y ser una viajera. Tú qué le recomendarías a las personas desde tus experiencias.

Recomiendo convertirse en una viajera, un poco nómade, experimentar la libertad, liberarse de horarios, fechas, agendas, desconectarse, dejarse llevar, volar, soñar, perseguir sus sueños, dar el primer paso, atreverse, tener experiencias de vida, puedes empezar conociendo nuestro maravilloso Perú, llevar lo indispensable, viajar liviano y listo! Buen viaje!!

 

Acerca del autor

Redacción Rumbos

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