Ambiente

La otra cara de El Niño Costero

Los bosques secos del norte del país serían los principales beneficiados por las lluvias. Foto: Universidad de Piura.

No todo ha sido destrucción en las dos últimas semanas. Las intensas lluvias registradas en la costa peruana le ha devuelto el verdor a los bosques secos. El acceso a Laquipampa y Pómac, ambos en Lambayeque, resultaron afectados.

El otro rostro de El Niño Costero no tiene un color marrón, al contrario su panorama es más verde. Eso es lo que se está distinguiendo en los bosques secos del norte del país, donde miles de ecosistemas desérticos reverdecen 19 años después gracias a las intensas lluvias registradas en las dos últimas semanas.

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Estas precipitaciones, según José Carlos Nieto, director de Gestión de las Áreas Naturales Protegidas, habrían contribuido en “términos biológicos” a regenerar de forma natural los bosques secos, teniendo en cuenta que estas áreas desérticas representan el 3.2% del total de los 73 millones de hectáreas de bosques que hay en nuestro país.

De otro lado, Nieto explicó que en lo que respecta a infraestructura y acceso, se ha presentado algunas dificultades en el Refugio de Vida Silvestre Laquipampa y el Santuario Histórico Bosque de Pómac, descartando algún daño registrado en las áreas de conservación.

Agregó que las fuertes lluvias interrumpieron el paso en trochas carrozables como en Incahuasi (provincia Ferreñafe, Lambayeque) y, en otra parte, el desborde del río La Leche ha generado gran deterioro al patrimonio histórico del Bosque de Pómac.

Nuestros puestos de control están ubicados en lugares estratégicos, por eso no se ha reportado daño alguno, básicamente esos caminos que resultaron afectados conectaban a otros pueblos”, precisó.

Asimismo, invocó a los viajeros no visitar estos lugares hasta que se reduzca la intensidad de las lluvias y el volumen de los ríos. Por el momento recomendó visitar otros sectores turísticos como Tambopata (Madre de Dios), Machu Picchu (Cusco) y todo el Sur del Perú.

Infierno verde en Piura

Por su parte, la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Piura, oficina descentralizada del Serfor, afirmó que estas precipitaciones ha contribuido a la regeneración de los árboles de algarrobo, cuyas semillas se encuentran dispersas por el ganado caprino,.

Solo en Piura 1’793,860 hectáreas están dominados por los bosques secos, siendo el 72% del total de bosques secos en el Perú que con un gran aguacero permite recuperar un gran porcentaje de vegetación, favoreciendo en la reforestación natural del palo santo, el hualtaco y el sapote.

La flor y fauna piurana también se vieron beneficiadas por estas condiciones debido a la resistencia que mantienen durante las épocas de sequías. El ingeniero Juan Otivo Meza explicó que el impacto positivo de El Niño Costero también abastecerá de agua los acuíferos subterráneos, siendo vital su uso en las plantaciones.

Lo que el Calentamiento Global se llevó

A su turno, el ornitólogo peruano Fernando Angulo, resaltó de igual manera que pese a las ‘desgracias’ ocurridas en el norte del Perú por el Cambio Climático,  la fauna y flora de los bosques secos se beneficiarán como es el bosque seco de Sechura, Pómac y Laquipampa donde aumentará la presencia de las especies como lechuzas, venados, aves y la pava aliblanca. Por lo cual recomendó visitar estos lugares tras los recientes acontecimientos.

Respecto a la vida marina, advirtió que el incremento de la temperatura del mar ocasionaría una reducción en la población de peces como las anchovetas, así como en las aes guaneras, lobos marinos y pingüinos de Humboldt, cuyos habitantes podrían disminuir hasta 10%.

Aunque este problema se estaría reestableciendo con la presencia de los primeros vientos del sur en la costa, lo cual ayudaría a enfriar el mar, generando una disminución de las lluvias en el país, causados por El Niño Costero, comunicó el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN). A estar alertas.

El dato

El Serfor desarrolló hasta enero del año pasado un plan de siembra directa de semilla de algarrobo en más de dos mil hectáreas de bosques secos degradados, teniendo como objetivo aprovechar las lluvias del anunciado Fenómeno El Niño.

Otras zonas de Lambayeque que han sido afectadas por las fuertes lluvias fueron: los complejos arqueológicos de Túcume y Batán Grande.

 

Acerca del autor

Gunther Félix

Periodista de esquina y del monte. Fotógrafo y peregrino urbano los fines de semana.

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