Rutas Cortas

Ica: vive la aventura en pleno desierto

Desierto de Villacuri, un sinónimo de aventura en Ica.

Anímese a sentir la adrenalina en las dunas del desierto Villacurí, en Ica, donde el desierto y la arena son cómplices en una aventura sin límites de velocidad.

Hoy no seremos unos locos al volante, pero sí unos bárbaros con mucha hambre… hambre de adrenalina y velocidad. “Unas dunas vírgenes nos esperan”, anuncia con cierta picardía el piloto que hace bufar el motor de su tubular o buggie. Un viaje a mil por hora -disculpe, la exageración es culpa de la emoción-. Fundos vitivinícolas a ambos lados de la ruta. De pronto, un ascenso repentino. Y, ahora, algo emocionante está a punto de suceder… La gravedad será la culpable. Ya lo verás. 
Rugen los motores sobre la arena de Villacurí Foto Gunther Félix
MÁS RUMBOS: ¡Escapémonos a Ica!
 
Cambio de paisaje, dunas intactas a la vista. Velocidad sobre una pendiente de arena que se proyecta hacia el cielo. Velocidad máxima. El motor acalla. ¿Qué pasó? Tensión e incertidumbre entre los tripulantes. Los infaltables gritos en el descenso intenso en Villacurí, desierto situado en los dominios de la calurosa Ica.     
Las dunas del desierto Villacurí son las más inclinadas de Ica. Foto: Gunther Félix

 
Así es la travesía sobre cuatro ruedas que se vive en el polaris, el potente auto arenero que es capaz de dejar en ridículo a cualquier vehículo off road cuando se trata de surcar las dunas sureñas. 
 
Viene otro salto, más expectativa. La idea de este sube y baja de dos horas es arribar a una laguna natural, a un oasis explorado por pocos turistas, un espejo de agua que se revela como un destino novedoso para quienes buscan aventura sobre la fina arena.    

Sandboarding en el desierto de Villacurí. Foto: Promperú


Cambio de rumbo, hacia un mirador natural con vista a un extenso paisaje agrario. Contemplación y paz sobre una arena que no quema ni arde. Entonces, es tiempo del sandboarding, el único deporte que te permite correr olas fuera del mar. 

 
Todo es aventura y emoción en el desierto Villacurí, donde el sol empieza a esconderse. Es momento de retornar a un valle vitivinícola purificado por aguas subterráneas. Sol y arena en un paraíso a tan solo unas cuantas horas de Lima.

Una estela de arena en el desierto Villacurí, en Ica. Foto: Gunther Félix

En Rumbo

Partida: Restaurante Pampa, Kilómetro 272,5 de la Panamericana Sur (Ica).

Horario: de lunes a sábados 

Información: jason@buenacosecha.com

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Acerca del autor

Gunther Félix

Periodista de esquina y del monte. Fotógrafo y peregrino urbano los fines de semana.

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