Las ventajas de vivir en el Fundo Alto Paraíso no terminan en las comodidades y el concepto ecológico de sus cabañas e instalaciones. Ser uno de los ecovecinos de este condominio sostenible en las afueras de Lima te tentará a explorar los atractivos turísticos del Norte Chico. Un motivo más para escapar de la ciudad en busca de aventuras y aire puro.
¿Qué harás hoy? Quedarte en casa disfrutando del silencio, la quietud y la frescura de tu vivienda de bambú, madera y ladrillos ecológicos, relajarte en una de las piscinas de las cinco etapas del condominio, prender el carbón de la parrilla para preparar unas buenas carnes, retar a los vecinos a un partidito de fulbito o salir a jugar con los chicos en el Club House o en las áreas recreativas.

Sí, ¿qué hacer hoy? Ese es el dilema que enfrentan cotidianamente los ecovecinos del Fundo Alto Paraíso, un oasis de paz y aire limpio en las afueras de Lima (km 136 de la Panamericana Norte) y cerca de Huacho (a 5 minutos del peaje), donde la ecología y la sostenibilidad ambiental son los pilares de un proyecto inmobiliario innovador que se gestó con 300 lotes en 2020.
Desde entonces, varias familias disfrutan de manera permanente o temporal (fines de semana y vacaciones) de un estilo de vida ajeno al estrés y a la inseguridad. Tanto así que los propietarios no esperan recibos de agua y luz: estos no existen. La energía que consumen proviene del Sol, a través de paneles, y el agua utilizada se extrae del subsuelo.
Cómo no estar tranquilo y dispuesto a planificar días perfectos cuando el rugido de los motores es reemplazado por el canto de las aves. Cómo no sentirse bien si el aire con smog de las ciudades es aquí una brisa con fragancia de mar y de la flora nativa que crece en las áreas verdes. Cómo no desear ser uno más de los ecovecinos de un fundo convertido en paraíso.
Y los paraísos no están libres de tentaciones, aunque aquí no hay serpientes ni frutos prohibidos. El deseo es gozar cada momento en familia, pasarla bien con los amigos en las instalaciones del condominio y aventurarse hacia los atractivos naturales y turísticos cercanos. Son tantos que decidirse a visitarlos es una gran respuesta al ¿qué haré hoy?
Excursiones desde el paraíso
Día de exploración. Día para buscar otros paraísos en el Norte Chico. Día para bañarse en las aguas del Pacífico y observar aves en un humedal. Es un plan tentador y realizable desde el fundo. No es el único. Si te gusta la naturaleza, la niebla y el verdor, enrumba hacia las lomas más importantes de Lima. Y si te encanta la historia, te quedarás boquiabierto en una zona arqueológica construida hace miles de años.
Visitar las playas El Paraíso y Cocoy es la travesía más cercana y accesible para los ecovecinos. Un rápido ir y venir (salir del fundo en auto, cruzar la Panamericana y continuar por un camino afirmado) te permitirá encontrarte con el mar y avistar las aves residentes y migratorias del humedal que hermosea este espacio, donde se han registrado 120 especies aladas, incluyendo las vistosas parihuanas o flamencos.

Si te gusta caminar, sigue la línea costera en dirección norte hacia otro sector del humedal El Paraíso. Aquí no solo te sorprenderá la biodiversidad; también descubrirás pirámides truncas, plazas escalonadas y restos de viviendas, entre otras estructuras erigidas con barro en el periodo cerámico tardío (5000 años de antigüedad).
La zona arqueológica monumental de Bandurria es otro de los sitios de interés cercano al fundo (km 141 de la Panamericana Norte). Por sus características y buen estado de conservación, es ideal para visitarlo en familia: tus hijos o sobrinos empezarán a valorar las raíces ancestrales del Perú y a entender las razones por las que el país es considerado una de las cunas de la civilización mundial.


Cambio de rumbo. Del norte al sur. Retorno por la Panamericana hasta el kilómetro 105, donde nace el desvío hacia la Reserva Nacional de Lachay, “un refugio para la variada fauna de la costa del Perú y una muestra representativa de la exuberante vegetación de las lomas costeras”, como explica el Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp).
Hay más lugares al norte y al sur. La albufera de Medio Mundo, la zona arqueológica de Vichama en Végueta, los recreos campestres de Huaral —donde el chancho al palo es el soberano de la gastronomía— y el Castillo de Chancay, entre otros destinos que le darán un toque aventurero a tus días de descanso en el Fundo Alto Paraíso, donde siempre hay mucho por hacer.
En Rumbo
- Dónde: el Fundo Alto Paraíso se encuentra a la altura del kilómetro 136 de la Panamericana Norte.
- El proyecto: se sustenta en una visión ecológica y sostenible. Se prioriza el uso de bambú y madera, además de paneles solares y biodigestores.
- Ventajas: por sus características, es un excelente lugar para vivir de manera permanente o como una inversión prometedora y rentable.
- Ecovecinos: si quieres ser parte de la comunidad, comunícate con Inversiones Recopa a través de informes@inversionesrecopa.com, al 935 370 594 o en www.inversionesrecopa.com.
- Humedal: El Paraíso es un lugar ideal para la observación de aves, al igual que la albufera de Medio Mundo.
- Protector: el ingeniero Domingo Torero y un grupo de estudiantes universitarios fueron los primeros en salvaguardar la zona arqueológica de Bandurria.
- Vichama: es considerada la ciudad agropesquera de la civilización Caral.
- Cercanía: la proximidad a la ciudad de Huacho facilita el acceso a diversos servicios a los ecovecinos del fundo.




