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El secreto de las cerezas: ¿por qué las tragamonedas tienen frutas y chicles?

Cada vez que te fijas en una máquina tragamonedas, a pesar de que actualmente haya muchas otras temáticas, la imagen de los limones, sandías y cerezas se repite una y otra vez.

A pesar de que los juegos han avanzado, aún conserva una estética de hace más de un siglo. Esta iconografía es el lenguaje universal del azar; de hecho, incluso cuando filtras por los mejores slots con Novibet, te darás cuenta de que las tragamonedas de frutas son tremendamente populares. 

Cuando el juego se disfrazó de tienda de caramelos

A principios del siglo XX, el gobierno de Estados Unidos le declaró la guerra al juego, por lo que se aprobaron leyes severas que prohibían cualquier máquina que pagara premios en efectivo. Esto amenazó a los primeros fabricantes de máquinas de rodillos que usaban cartas de póquer como símbolos originales. 

Ante la inminente posibilidad de perder el negocio o ir a prisión, los propietarios idearon una forma inteligente de eludir la ley: convirtieron sus máquinas tragamonedas en máquinas expendedoras de chicles y dulces.

Aunque drástico, el cambio funcionó, y los fabricantes sustituyeron las cartas por frutas que señalaban el “sabor” del premio. Si el jugador lograba colocar tres cerezas en línea, la máquina liberaba un chicle con sabor a cereza, y así con cada fruta del rodillo. 

Este premio permite que, si había un policía presente, simplemente era una transacción legal: dinero por un paquete de chicles. Pero en caso de que no, el premio era intercambiado en la barra por dinero en efectivo. Y aunque era bastante simple, este disfraz mantuvo a la industria funcionando bajo las narices de la policía sin repercusión legal

El secreto corporativo del logo BAR

Hay otro símbolo clásico que siempre confunde a los jugadores nuevos y antiguos. El rectángulo negro o rojo con la palabra BAR es más conocido de lo que crees. Algunos dicen que es un lingote de oro y otros que es el cierre de la máquina o el límite de apuesta. 

Ese rectángulo fue el logo de la Bell-Fruit Gum Company, la empresa que proveía los chicles y caramelos para las máquinas transformadas luego de la prohibición. La imagen de su marca se estampó en los carretes junto a las frutas y quedó grabada en la memoria colectiva de los jugadores. 

Con el tiempo, la empresa se esfumó, pero su logotipo perduró como un amuleto de buena suerte hasta el día de hoy.

La psicología de lo simple

La supervivencia de estas antiguas ilustraciones en la era digital también tiene una razón psicológica, pues el cerebro humano está adaptado para reconocer formas simples y colores básicos de manera muy rápida. Reconocer un limón amarillo o una cereza roja es mucho más sencillo que interpretar animaciones complejas o narraciones intrincadas.

Juegos de cartas como el póker o el blackjack requieren cálculo, estrategia y lectura de las intenciones del oponente. Pero la fruta es simple, por lo que solo hay que relajarse y probar suerte; no hace falta memorizar nada más.

Sin duda, es fascinante pensar que lo que comenzó como una forma de eludir redadas policiales terminó convirtiéndose en la estética de toda una industria.

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