Ambiente

Tatiana Espinosa: “Los bosques valen más de pie que tumbados”

Tatiana Espinosa esta al frente de Arbio Perú, una propuesta que conserva bosques amazonicos de Madre de Dios con una ayudita de los amigos.

Arrebatarle más de 900 hectáreas a las olas de deforestación que campean en la amazonía, tiene que ser un acto de heroísmo. ¿Qué otra cosa podría ser? Esa es una tarea que asumió Tatiana Espinosa, al fundar la Asociación para la Resiliencia del Bosque frente a la Interoceánica, Arbio Perú. A cargo de una concesión de 916 hectáreas de bosque en la cuenca del río Las Piedras, en Madre de Dios; desde hace diez años, el bosque de Arbio se ha convertido en un lugar para la conservación, investigación y conexión con la naturaleza.

Para llevar a cabo esta protección, Tatiana creó una plataforma online para que personas de todo el mundo adopten hectáreas de su bosque, en un principio, pero ahora, tiene la ambiciosa pretención de personalizar las adopciones directamente a los árboles, para poder financiar su cuidado.

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Esta idea de proteger el bosque nace en sus recorridos e intervenciones de campo a las selvas amazónicas, por el año 2003 cuando trabajaba otorgando concesiones forestales. ” Estaba metida, en la elaboración de mapas y de coberturas, y todas estas áreas estaban destinadas a ser reforestadas por tener árboles de bajo valor comercial, pues la tala selectiva en estos sectores, ya habían sustraído cedro y caoba. Entonces, el pensamiento de aquella época era que se tenían que reforestar con maderas valiosas y, por tanto, esos bosques eran entregados bajo la figura de una concesión de reforestación“.

Esa visión de que el bosque tiene valor en la medida de que sus árboles puedan ser traídos abajo por su categoría maderable y no por su propio valor natural, despertó las alertas en Tatiana y decidió solicitar una concesión forestal : “podían caer en manos de empresarios que terminarían de talarlo para monocultivos o reforestar con especies no adecuadas,  o no plantar nada, solo llevarse la madera de shihuahuacos, lupunas, quinillas y otros más que hay en el bosque amazónico y que ya empiezan a estar pedidos por su alto valor maderable actual”.

La labor que ella ha realizado en los bosques le ha servido para ser galardonada con el premio Jane Goodall Hope and Inspiration Ranger Award, hace unos años atrás por su decidida tarea de protección de áreas y especies amenazadas.

Tecnología y conservación

Arbio tiene un curioso sistema de apadrinamiento de héctareas de bosque en el que involucra a sus seguidores a escoger una hectárea de bosque para proteger. “Cada persona interesada elige una hectárea en el mapa  y luego recibe un certificado con toda la información de las coordenadas del bosque que está apadrinando. También puede visitar su hectárea por la que aporta 55 dólares al año. Pero ahora nuestra gran ambición es dar protección directamente a especies amenazadas por la tala ilegal”

Para la mitad de este año, Espinosa se ha trazado la meta de priorizar la protección del shihuahuaco, la quinilla y la lupuna y para eso su web incluirá un mapa satelital con los árboles distribuidos por el bosque, para que se puedan adoptar: “Hemos identificado 200 árboles que estarán en la web. Es un muestreo del 10 % del territorio. El objetivo es que las personas se sientan parte del bosque, que tengan una conexión directa y se involucren en su protección”

 

Alrededor de 50 especies de árboles que están amenazadas son medicinales o hábitat de fauna silvestre. Pero en paralelo con las investigaciones sobre fauna, las investigaciones forestales no abundan: “No se han hecho muchos estudios, es un universo que falta peinar, hay un dato por allí de que en la copa de un shihuahuaco en Tambopata se han encontrado más de 5 mil especies distintas de insectos. Eso queremos propiciar: la investigación, generar información del bosque, la gente desconoce mucho de estos ecosistemas.  ”

En todas las cuencas amazónicas se están talando shihuahuaco, una especie de crecimiento lento que puede llegar a tardar mil años en ser un árbol adulto. La concesión de Arbio es un bosque lleno de shihuahuaco (Dipteryx micrantha), una de las especies más apreciadas actualmente para fabricar pisos de parquet: “Estos arboles son talados para que las casas de la ciudad tengan pisos de parqué. Increible! Son árboles con miles de años para llegar a tener un grosor de un metro o dos, con más de 40 metros de alto. hogar del águila harpía que anida en ellos. También lo es de murciélagos, ardillas y añujes, que se alimentan ahí”.

 

Por ahora Arbio se enfoca en cálculos del crecimiento y la edad del shihuahuaco pues ello les ofrece pistas la edad del árbol de acuerdo al grosor del tronco y la cantidad de carbono que almacena. ” De los 200 árboles que hemos censado, 67 son shihuahuacos y quiero hallar en cada uno su edad y el carbono acumulado. También estamos haciendo listas de especies de fauna para tener una línea base de cada especie.

Si se tiene la tenacidad de mantener árboles en pie, esos son actos de convicción que superan cualquier heroísmo: “Pienso que estamos volviéndonos más conscientes, estamos cambiando. Y en realidad es una conciencia mundial de supervivencia, es lo único que nos queda.  De allí viene la importancia de los árboles grandes: un bosque vale más de pie que tumbado”.