Un grupo de 200 mujeres han lanzado una marca sostenible de moda inspirada en la biodiversidad del Bosque de Protección Alto Mayo.
Fotos: Marlon del Águila
El trabajo que realizan las integrantes de la Asociación de Artesanas del Bosque se realiza entre los sonidos de los árboles del Bosque de Protección Alto Mayo, como si la propia naturaleza quisiera acompañar a las mujeres que, después de años de trabajo silencioso, han logrado edificar una marca de moda sostenible construida con sus manos, su historia y su territorio.
El día del evento de lanzamiento, las asistentes llegaban poco a poco al lugar del evento, donde los colores de los bordados, los tejidos de paja de bombonaje y los diseños inspirados en la fauna local parecían extender sobre las mesas un pequeño fragmento del bosque mismo.
Allí, entre representantes del Bosque de Protección Alto Mayo (BPAM), Conservación Internacional Perú (CI), autoridades municipales de Rioja y Moyobamba, medios locales y público general, se celebraba la consolidación de un sueño colectivo: una marca creada por mujeres que no solo elaboran artesanías, sino que también defienden uno de los ecosistemas más importantes del país.

La iniciativa, presentada oficialmente en San Martín, es obra de la Asociación de Mujeres Emprendedoras y Defensoras del Bosque de Protección Alto Mayo (AMEDBAM), conformada por más de 200 mujeres de 14 sectores ubicados en la zona de amortiguamiento del bosque. La vicepresidenta de la asociación, Aurora Ilatoma, lo resumió con claridad: “Nuestro objetivo es promover el cuidado de la naturaleza a través de nuestras artesanías y al mismo tiempo fortalecernos nuestro liderazgo como mujeres y mejorar la economía también de cada una de nosotras en nuestras familias”.
Las integrantes de AMEDBAM han transitado un largo camino de organización comunitaria. Antes de convertirse en una asociación formal, venían trabajando como comités desde 2020 y 2021, un esfuerzo que se fue ampliando año a año con la incorporación de mujeres de distintos sectores. Algunos comités se formaron incluso entre 2022 y 2023, conforme más vecinas se concientizaban sobre la importancia de agruparse no solo para emprender, sino para apoyar la conservación del Bosque de Protección Alto Mayo. “Somos de diferentes sectores. Catorce sectores que estamos trabajando. De esos catorce sectores conformamos todas las 200 mujeres que estamos trabajando dentro del tema de conservación”, explicó Aurora.

Ese compromiso ambiental es una de las bases de la nueva marca. Las artesanas elaboran carteras, neceseres, joyeros, aretes, toallas faciales, mochilas, prendas de vestir y polos de algodón, todos inspirados en la flora y fauna local. La biodiversidad no es solo un tema, sino un elemento central de su identidad creativa. En los bordados se pueden ver especies emblemáticas del Alto Mayo: el oso de anteojos, el mono choro cola amarilla, la lechuza bigotona y distintos colibríes. Cada una de esas figuras aparece cuidadosamente trabajada en telas o paja de bombonaje, un material que forma parte fundamental del catálogo.
Sobre la paja de bombonaje, Aurora explicó que es producida principalmente por un comité ubicado en el sector de Nueva Zelanda, donde esta planta crece y se conserva. Allí, las mujeres la valoran como un recurso propio, que cuidan y transforman en joyeros, aretes, paneras y otros artículos. “Es el lugar donde se produce esa planta. Ellas le dan valor a esa planta, donde la cuidan, la conservan y hacen sus trabajos”, señaló. De manera similar, otros grupos trabajan en prendas de vestir y textiles, bordando la flora y fauna del bosque con técnicas finas y detalladas.

La asociación ha logrado recientemente lanzar un catálogo de productos, presentado durante el evento oficial. Este catálogo también puede consultarse de manera digital: “En Instagram buscas como Artesanas del Bosque, ingresas ahí y puedes hacer tus pedidos”, explicó Aurora. Para quienes desean otra forma de contacto, también es posible solicitar un archivo PDF para revisar los productos y realizar pedidos directos.
El trabajo que sostiene la marca no solo es artesanal: es también organizativo. AMEDBAM cuenta con una junta directiva compuesta por Ermila Izquierdo como presidenta, Aurora como vicepresidenta, Celinda Vázquez como tesorera, y Marilú Pinedo como secretaria, además de vocales recientemente electas. La renovación de cargos se realiza cada dos años. Aurora, quien ocupa la vicepresidencia desde hace casi tres años, combina esta responsabilidad con su labor artesanal: “Yo produzco sombreros, neceseres, mochilas, prendas de vestir. Confecciono vestidos casuales, camisas para varones, pantalones para damas y polos de algodón”.

Ella vive en el caserío Palestina, en el distrito de Nueva Cajamarca, un lugar conocido por las cuevas de Palestina y por contar con el primer mariposario de San Martín. Desde allí, junto a su comunidad y otras zonas vecinas, trabaja en la artesanía y la conservación.
Durante el evento de lanzamiento, la asociación reafirmó sus metas a mediano y largo plazo: seguir fortaleciendo la marca, llegar a nuevos mercados y mejorar sus productos. Más allá del crecimiento económico, enfatizaron que cada pieza busca reflejar el amor por la naturaleza y el compromiso con la protección del bosque. “Nuestra idea es reunir nuestra creatividad con el cariño y el cuidado que sentimos por el bosque”, dijo la vicepresidenta.
Hoy la asociación ya cuenta con siete puntos de venta en hoteles, tiendas artesanales y espacios turísticos de Tarapoto, Moyobamba y Palestina. Sin embargo, aspiran a que su trabajo llegue más lejos. “Como artesanas quisiéramos hacer más amplio, que nos conozcan más”, sostuvo Aurora. La venta de artesanías, explican, no es solo un ingreso económico, pues también es una forma de concientizar sobre la importancia de proteger la flora y fauna del Alto Mayo.

Al cierre de la conversación, Aurora extendió una invitación abierta para conocer el territorio y el trabajo de las mujeres artesanas. Subrayó que adquirir un producto de la marca es sumarse a un esfuerzo colectivo por la sostenibilidad. “Cuando compran un producto de Artesanas del Bosque, no solo adquieren una hermosa artesanía, sino que también nos apoyan a nosotras a proteger el bosque y promover un futuro sostenible para todos”











