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Cuando calienta (y se aprovecha) el sol en la playa

Al sur de Lima, una caleta de pescadores en Paracas (Ica) le saca el jugo al sol y al viento. Así sí se puede vivir en paz.

A trescientos kilómetros de Lima, hacia el sur, una caleta de pescadores vive sin remordimiento entre el mar y las dunas de Paracas (Ica). Una comunidad remota que no necesita usar combustible fósil (contaminantes) para vivir en armonía con el ecosistema costero, más bien su energía proviene del sol y el viento. Suficiente para vivir en paz e iluminado, por más que el resto del país se quede sin electricidad.

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Contra todo pronóstico, la luz se hizo en este puerto iqueño de nombre Sector Muelle pese a que las empresas se desanimaran a tender cables a lo largo de los 35 kilómetros que los separaban de Paracas para iluminar unas treinta casas; más aún, el hecho que la caleta se sitúa en el corazón de la Reserva Nacional de Paracas, lo cual nunca se habría permitido ejecutar dichas obras.

Sin embargo ese desolado futuro a la que estaba predestinado una de las dos poblaciones asentadas en Laguna Grande –una albufera ubicada al norte de la Bahía de la Independencia- acaba de tener un giro inesperado: un proyecto fue concebido el año pasado en esta comunidad de pescadores por Waira Energía (compañía proveedora de energías renovables) y financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Alrededor de 24 paneles solares iluminan el puerto Sector Muelle. Foto: Waira Energia

La empresa ha instalado un micro red de electrificación rural autónoma que produce 9 kW de potencia generados por turbinas eólicas y otro tanto por energía solar. El sistema de acumulación y gestión provee esta energía a la comunidad con el fin de  iluminación, refrigeración y en las próximas semanas, agua potable.

Un sueño hecho realidad
Hace tres años, el ingeniero mecánico Franco Canziani, se presentó al Concurso de Innovación Energética (IDEAS) del Banco Interamericano de Desarrollo, la cual premiaba con 100 mil dólares a proyectos innovadores que promuevan las energías renovables.

Su proyecto (crear una microred de energía solar y eólica en una comunidad rural con fines productivos) compitió con otros 280 proyectos de Latinoamérica y el Caribe, quedando, al final, entre los seis elegidos. Al ponerlo en marcha el proyecto, analizaron varios asentamientos rurales en Ica y terminaron por escoger Sector Muelle, debido a que en esta comunidad la responsabilidad de abastecer la electricidad está en manos de los propios habitantes.

A mitad de 2016, Waira ya tenía instalados los 24 módulos solares de 6Kw/h en conjunto y las dos turbinas eólicas de 3Kw/h. Para agosto, los establecimientos comerciales ya contaron con electricidad y poco a poco, el resto de los vecinos fueron recibiendo energía renovable.

Waira Energía brinda soluciones energéticas basadas en recursos renovables para la electrificación rural. Foto: Waira Energía

Según la Dirección General de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, entre los artefactos que mayor consumen energía están la cocina eléctrica, la secadora de ropa y la ducha eléctrica. Lo cual es ajeno a las necesidades del Sector Muelle que utilizan aparatos domésticos que gastan menos energía como licuadoras (tres focos), televisores (dos focos), radios (medio foco), etc.

Por otro lado, en las próximas semanas también se estaría poniendo en marcha la desalinizadora de agua de mar. No será grande pero producirá unos 300 litros de agua al día, lo suficiente para comenzar a abastecer a treinta casas, los cuales ya no tendrán que pagar 30 soles por los cilindros de agua que traen de Pisco. Lo ven, Sector Muelle vive sin remordimiento con el medio ambiente, entre las dunas de Paracas y el infinito Pacífico.

 

Acerca del autor

Gunther Félix

Periodista de esquina y del monte. Fotógrafo y peregrino urbano los fines de semana.

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