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Protección de vicuñas, una razón más para la creación del Área Regional de Conservación Ausangate

Ausangate y la preservación de camelidos sudamericanos

A cinco horas de la ciudad de Cusco una cadena de montaña lucha por sobrevivir. Si todo sale bien el ACR Ausangate conservará más de 74 mil hectáreas que son el  hogar de una gran cantidad de flora y fauna, glaciares y la reserva de agua de la región

En cuenta regresiva. Se espera que en las próximas semanas el gobierno de Martín Vizcarra apruebe el establecimiento del Área de Conservación Regional (ACR) Ausangate, una zona en el departamento de Cusco que es estratégica para la conservación de la biodiversidad regional.

El expediente ha sido presentado por el Gobierno Regional de Cusco al SERNANP y este ya lo elevó al Ministerio del Ambiente. Una vez aprobado el documento por el Minam este será trasladado a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) para su aprobación final.

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Luego de casi 11 años desde su identificación la propuesta del ACR Ausangate busca conservar los ecosistemas y bosques altoandinos, fauna en peligro (vicuña, gato andino, cóndor, las aves de queñuales, entre otros) y, sobre todo, el agua, cuya disponibilidad se ve amenazada por la desglaciación de nevados como el Quelccaya, que se evidencia un retroceso del 35% según los monitoreos realizados por el SENAMHI.

Las vicuñas , puente para la sostenibilidad

Si la conservación de la zona es importantísima porque busca preservar la provisión de agua; representa también una oportunidad de sobrevivencia para  camélidos sudamericanos – especialmente vicuñas – debido a la elevación altitudinal y provisión de pastos naturales y agua de calidad que tiene el área como principales recursos.

El Perú es el principal productor de camélidos sudamericanos, albergando cerca del 90% de todas las vicuñas del mundo. Este animal se adapta a climas de puna en zonas semiáridas de los Andes, a altitudes de 3500 a 5800 msnm, y es apreciado por su fibra, catalogada como la más fina del mundo.

La finura de sus fibras  y su gran poder térmico que permite resistir temperaturas extrema, ha llegado a costar en el mercado hasta US$ 500 el kilogramo recién esquilado, equivalente en precio a más de 2000 kilogramos de lana de ovino. Lo cual representa una oportunidad económica para las comunidades que habitan la región.

Como sabemos debido a lo cotizado de la fibra de vicuña, la especie fue conducida casi a la extinción, en la década del 60. Diez años después, y luego de programas y tratados cooperativos, la vicuña fue admitida dentro del programa de protección de la Convención Internacional para la Comercialización de Especies Amenazadas, prohibiendo cualquier negocio de artículos confeccionados con su fibra. Gracias a ello, actualmente existen cerca de 200 000 ejemplares y la fibra de la vicuña está disponible para la industria textil.

Más zonas de protección

En el Perú se han creado zonas de protección de esta especie. Las más importantes son la Reserva Nacional Pampa Galeras – Bárbara d’Achille, en la provincia de Lucanas, departamento de Ayacucho; y la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca, en las provincias de Arequipa, Caylloma y General Sánchez, departamentos de Arequipa y Moquegua.

En estas áreas, las vicuñas son de propiedad del Estado Peruano quien confía su protección a comunidades indígenas locales que son las únicas habilitadas para la esquila y venta de sus fibras a empresas encargadas de su transformación y comercialización.

En ese sentido, otra razón de vital importancia para la creación del ACR Ausangate es esta pues permitirá también que poblaciones locales se beneficien de manera sostenible de esta actividad.

El cuidado de esta especie y de los otros camélidos sudamericanos beneficia al menos a 1.5 millones de campesinos de más de 1000 Comunidades Campesinas de Apurímac, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín y Puno que se dedican al manejo y crianza de estos animales.

70% de la población de vicuñas de la región Cusco se encuentra en el distrito de Pitumarca en la Provincia de Canchis, precisamente donde se ubican las comunidades Sallani y Phinaya de la propuesta de ACR Ausangate. Su creación permitirá conservar estos ejemplares con el fin de incrementar la población de estos camélidos sudamericanos y la producción de su fibra en favor de las comunidades indígenas.

Pero la protección no solo velará por las vicuñas, la propuesta impulsada por el Gobierno Regional de Cusco, señala que también se hará los mismo con  el cóndor, el gato andino o la alpaca, entre otros. Además de preservar Quelccaya, considerado el glaciar tropical más extenso del mundo. Una buena gestión del área permitirá el beneficio directo de miles de personas, sobre todo comuneros de dos provincias cusqueñas muy deprimidas económicamente, Canchis y Quispicanchi.

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